Este es un punto de reunión virtual de estudiosos del Espiritismo codificado por el Maestro Allan Kardec, pero, enmarcado dentro del contexto paradigmático actual, como sistema filosófico racionalista y librepensador ajeno a todo misticismo religioso.

domingo, 17 de septiembre de 2023

¿QUE ES EL ESPIRITISMO? Es una ciencia integral y progresiva que “estudia el origen, la naturaleza, el destino del espíritu y las leyes que rigen su comunicación con el mundo físico o mundo de los encarnados”, de acuerdo con la expresa definición proporcionada por Allan Kardec, su Codificador. Es una filosofía espiritualista, de base científica, que estimula el estudio, la cultura y la investigación con el propósito de orientar al ser humano en el proceso de autoconocimiento y comprensión del universo físico y psíquico que le rodea. Es una filosofía de carácter racionalista, que defiende la libertad de pensamiento y de expresión, que invita al libre análisis de todas las ideas, que rechaza los dogmatismos, fanatismos y prejuicios, que rechaza la fe ciega y toda especie de prácticas supersticiosas. Es una posición ética frente a la vida, que invita a la educación del intelecto y al cultivo de los sentimientos. Adopta una postura tolerante que respeta todas las filosofías, religiones y creencias personales, que estimula el libre albedrío y no impone ni prohibe nada. Su propuesta se fundamenta en la reflexión y el libre examen, al margen de cualquier fórmula impositiva o punitiva. ¿QUE NO ES EL ESPIRITISMO? No es una religión o secta pseudo-religiosa; en él no hay dogmas de fe, iglesias, cultos, ritos, sacerdotes o pastores, libros sagrados ni maestros infalibles. No aprueba ni admite en su seno prácticas como la brujería, el vudú, la magia, la adivinación, los ensalmes, la lectura de manos, el empleo del tabaco o de las cartas como instrumentos de presuntas revelaciones, ni muchas otras supersticiones y charlatanerías propias de la ignorancia. No hay profesionales en el Espiritismo; ningún verdadero espiritista vive del Espiritismo, ya que éste no constituye oficio o profesión. El espiritista es un ciudadano que cumple con sus deberes cívicos y morales, y que hace honor a los valores de la educación y el del trabajo. POSTULADOS BÁSICOS DEL ESPIRITISMO Existencia de Dios: El espiritismo acepta la existencia de una Inteligencia Universal, fuerza primordial organizadora de las leyes naturales, fuente excelsa del bien y del amor. La idea espiritista de Dios se distingue de la concepción antropomórfica de las religiones, puesto que no lo concibe como un ser personal o mutable que se alegra o entristece, que premia o castiga, sino como la energía primaria y creadora del Universo, arquetipo del Supremo Amor. Preexistencia y supervivencia del espíritu: Existimos antes de nacer y continuamos viviendo después de la muerte. Todos los seres vivos están dinamizados por un principio psíquico indestructible e imperecedero, responsable por las funciones intelectuales y emocionales. Tal principio, adquiere los atributos del espíritu humano siguiendo un vasto e intrincado proceso evolutivo. Reencarnación: El espíritu se sirve de diferentes cuerpos físicos a lo largo de su trayectoria progresiva. Va alcanzando nuevos estados evolutivos por medio de innumerables vidas sucesivas. De este modo, el pasado y el presente están enlazados en una relación causal cuya comprensión es indispensable para el perfeccionamiento del Ser y para la edificación de su porvenir. Mediumnidad: Es la facultad que poseen los seres humanos -más agudizada en aquellos que específicamente son llamados médiums- por medio de la cual se pueden relacionar las humanidades visibles e invisibles, es decir el mundo físico y el mundo espiritual. Mediante la práctica de la mediumnidad se prueba experimentalmente la inmortalidad del alma; se rectifican las falsas ideas del cielo, infierno, demonios, penas o castigos eternos; se entra en contacto con seres queridos y se reciben valiosas informaciones, instrucciones o intuiciones de diversas fuentes espirituales. Pluralidad de mundos habitados: Por ser la vida una constante universal, no es un accidente que excepcionalmente se produjo en la Tierra. No estamos solos en el universo. Sería una demostración de grosero antropocentrismo negar la posibilidad de que haya vida en otros planetas, sistemas o galaxias, la cual obviamente, habrá adquirido en los vastos procesos evolutivos, distintas formas de manifestarse, de acuerdo con sus propias condiciones y circunstancias. PARA QUE SIRVE EL ESPIRITISMO Para demostrar, a partir de los hechos y por la vía de la experimentación, la existencia, preexistencia, y supervivencia del espíritu como ser concreto e individual que conserva todas sus facultades intelectuales, morales y volitivas, después de lo que llamamos muerte. Para enseñar al hombre que él es el sujeto protagónico de su propia historia, que es el responsable de sus actos y el arquitecto de su propio destino, sujeto a las consecuencias de la ley de causa y efecto. Para desarrollar un mejor comportamiento en cuanto se refiere a su ámbito personal, familiar y social, que le sintonice con los esfuerzos generales en favor del establecimiento de una sociedad más libre, democrática, justa, equitativa y fraterna. Para comprender que nacer, morir, volver a nacer y progresar siempre es la ley fundamental de la existencia. Para ser, en definitiva, mejor persona y mejor ciudadano. FINALIDADES Estudiar sistemáticamente el Espiritismo en sus aspectos científicos, filosóficos morales y sociales. Divulgar los fundamentos básicos de la filosofia espiritista por medio de conferencias, eventos públicos, libros, revistas y demás herramientas de la comunicación social. Fomentar las investigaciones científicas dirigidas a la demostración de la existencia del espíritu, su permanencia después de la muerte y sus diversas manifestaciones, así como su proceso evolutivo reencarnatorio. Experimentar en torno a la mediumnidad, el magnetismo y la fenomenología paranormal, bajo normas racionales, éticas y científicas. Estudiar toda disciplina científica y filosófica, manifestación cultural o artística, cuyas nociones capaciten a sus miembros para una mejor comprensión de la realidad material y espiritual a la vez que contribuyan a su elevación cultural. Estimular la enseñanza del Espiritismo en todos los niveles, bien sea en adultos, como en jóvenes y niños, promoviendo su elevación moral y cultural con base en los nobles principios del espiritismo. Contribuir a la solución de aquellas situaciones en que se evidencien obsesiones o alteraciones de la personalidad, que sean de nítido origen espiritual, mediante investigaciones y análisis de las mismas, brindando la mayor solidaridad moral y socorro efectivo. Defender los ideales pacifistas y humanistas, la libertad de conciencia y la libre manifestación del pensamiento, reprobando cualquier restricción a los derechos humanos. Mantener relaciones fraternales, de intercambio y apoyo, con todas las organizaciones espiritistas del mundo. Reconocer los méritos y virtudes de todos los pensadores y conductores que han contribuido al engrandecimiento y elevación de los pueblos hacia la verdad y el amor, sin endiosamientos ni idolatrías. Recomendar el estudio de todos los libros espiritas, sin excepción discriminatoria de autor, dentro de la más amplia libertad de interpretación. Derechos Reservados @CEPA Internacional

miércoles, 6 de septiembre de 2023

El Factor "Dios" en El Espiritismo 30 JUN 2023 Alexandre Cardia Milton R. Medran Moreira Asesor de Relaciones Internacionales de CEPA El Espiritismo no es una teología. A diferencia de ésta, que es, literalmente, "el estudio de Dios", el objeto central de la filosofía espírita es, precisamente, el "espíritu", definido en la pregunta 23 de El Libro de los Espíritus como "el principio inteligente del Universo". Aun así, el "factor Dios" no pasó desapercibido en la estructuración doctrinaria del espiritismo. Y no podría pasar, en tanto que es justamente el tema de la primera pregunta de El Libro de los Espíritus, la obra fundamental de Allan Kardec: "¿Qué es Dios?". Parece que esto deja claro que no es posible entrar en el estudio del espíritu, "principio inteligente del Universo", sin la presuposición de una noción acerca de su origen, de la conexión de este principio formador del Universo, con una "Inteligencia Suprema", de la cual ha emanado y es su propia expresión. A la pregunta vestibular de Kardec, en El Libro de los Espíritus, la respuesta dada por sus interlocutores espirituales fue esta: "Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas". Tanto en la pregunta como en la respuesta, se pone de manifiesto una clara ruptura conceptual con el Dios de la Teología Cristiana. Kardec desantropomorfiza a Dios a partir de la pregunta. En ella no se utiliza el pronombre "quién", indicativo de personalidad. Utiliza la partícula "qué", no personal, sinónimo de "qué cosa es". El concepto de un Dios personal, fundamento teológico judeocristiano, queda apartado, entonces, a partir de la pregunta de Kardec. En esta misma dirección está la cuestión 23, indicando que "el espíritu es el principio inteligente del universo". Descarta por completo la idea de un Dios personal, creador de los cielos y la Tierra, enunciada en la Biblia judeocristiana, dando lugar a una creación continua, a un proceso permanentemente transformador, inteligente, en el que encajan las modernas teorías evolucionistas. El Espiritismo, de esa forma, no comulga con la teología bíblica y evangélica, de carácter creacionista, para afiliarse a la visión evolucionistade lavida, sin, no obstante, apartar a Dios del proceso creador, atribuyéndole la condición de causa primera y reconociéndolo como inteligencia suprema. El espíritu es, entonces, emanación divina, principio del cual todo deriva. Estos fundamentos de la concepción acerca de la divinidad, en el ámbito de la filosofía espírita, nos llevan a buscar, igualmente, distinguir dos corrientes de pensamiento, bien diferenciadas una de la otra, sobre la propia naturaleza divina y la acción de Dios en el Universo. La primera, y más propia de las religiones monoteístas del mundo, es el teísmo. Para los teístas, toda la realidad es fruto de la creación divina. Dios creó todo de la nada y gobierna el mundo, mediante su voluntad soberana. La verdad, para los teístas, proviene fundamentalmente de la revelación divina, y Dios interviene sin cesar en su creación, así como en cada ser, desde la partícula más ínfima, hasta los seres más inteligentes de la cadena de la vida. Una concepción, más fundamentada en la filosofía y mucho menos en la revelación, es el deísmo. Éste se basa en la razón, el el librepensamiento y en las experiencias personales. Para el deísmo más extremo, Dios, el gran legislador del Universo, ni siquiera interfiere en el mundo y en los seres mediante su voluntad personal. El destino de cada uno o de cada sociedad es enteramente gestionado por las leyes universales y por el libre albedrío de los seres inteligentes que pueblan el mundo. ¿Cuál es la posición del espiritismo y dónde podríamos situarlo, teniendo en cuenta las dos teorías descritas anteriormente? Las dos preguntas de El Libro de los Espíritus arriba mencionadas parecen no dejar lugar a dudas sobre la naturaleza eminentemente deísta de la filosofía espírita. Una importante publicación francesa de la época de Allan Kardec, el "Nouveau Dictionnaire Universel", de Maurice La Châtre, publicado en 1865, al definir el teísmoy el deísmo, cita por su nombre a Allan Kardec como un propagador del deísmo. Reproducimos, a continuación, la entrada "deísmo", presente en aquella importante publicación (original en francés, también publicada junto al presente artículo), en cuyo final Allan Kardec es citado: "DEÍSMO, sustantivo masculino (del latín Dios, Dios). Una doctrina que admite la existencia de Dios, mas rechaza la revelación y todas sus consecuencias. Los adeptos del deísmo asocian esa creencia a la religión natural. El culto de los teofilántropos, era un deísmo. El deísmo se distingue del teísmo, siendo el primero opuesto a la religión revelada y el segundo opuesto al ateísmo. El embrión del deísmo más puro fue encontrado en Francia desde el siglo XVII, especialmente en Bayle, pero es principalmente en Inglaterra, en los escritos de Bolingbroke, Collins, Trindall, Toland, Shaftesbury, Woolston y Priestley, que se manifestó abiertamente, siendo profesado por todos aquellos que se autodenominaban librepensadores. Voltaire, J. J. Rousseau y sus numerosos discípulos difundieron el deísmo en Francia en el siglo pasado ,y en los días actuales, Allan Kardec, el líder de la Doctrina Espírita, continúa la obra de estos grandes filósofos ". (énfasis nuestro). Como se evidencia, la filosofía espírita fue recibida en Francia como una propuesta eminentemente deísta, en oposición al teísmo fuertemente presente en la teología cristiana. Aun así, no se puede negar la existencia de conceptos, presentes en las obras de Kardec, que guardan fuertes influencias teístas, heredadas notablemente del catolicismo. Expresiones como "Dios castiga", "Dios recompensa", "Dios ayuda", "Dios interviene" y otras, pueden ser interpretadas como intervenciones, control y juicio de un Dios personal sobre la vida de las personas. Entretando, en la medida en que el espiritismo adopta la "ley natural" como "la única verdadera para la felicidad del hombre", indicándole "lo que debe hacer o no hacer" para la conquista de la felicidad (pregunta 614 de El Libro de los Espíritus), confiere al ser humano esa autonomía que prescinde de intervenciones de un Dios personal, propias del teísmo. La concepción, central en la filosofía espírita, de que existe esta normatividad natural presente en toda la dimensión universal, como expresión de una "Inteligencia suprema", que fue su "causa primera", sin que, para eso, sean necesarias "revelaciones sobrenaturales", amonestaciones, castigos y recompensas, confiere al espiritismo una naturaleza predominantemente deísta y no teísta. De todos modos, y como reflexión final, el "factor Dios", en el ámbito de la filosofía espírita, debe ser visto como una invitación permanente a una mejor comprensión, en la misma medida en que avanzamos en niveles más amplios de conocimiento del Universo, del cual no tenemos nociones definitivas. Dios es el Absoluto. El ser humano, en la etapa evolutiva en la que se encuentra, transita en medio de relativismos que nos distancian mucho de la capacidad de definir, comprender y sentir a Dios. Las religiones crearon un dios a su propia imagen, personalizado, antropomorfizado. El espiritismo, adoptando una postura marcadamente deísta y no teísta, transita en la búsqueda de concepciones más amplias acerca de esa "Inteligencia Suprema". Lea más Octubre 2017 Agosto 2017 Junio 2017 Mayo 2017 Marzo 2017 Novembro 2016 Octubre 2016 Temas Favoritos Biografia Editorial Entrevista Evento História Home Libre pensamiento Moral Noticias Opínion LA Palabra de CEPA Palabra de la Presidente Política SBPE Sociedad Uncategorized Derechos Reservados @CEPA Internacional