Este es un punto de reunión virtual de estudiosos del Espiritismo codificado por el Maestro Allan Kardec, pero, enmarcado dentro del contexto paradigmático actual, como sistema filosófico racionalista y librepensador ajeno a todo misticismo religioso.

jueves, 27 de febrero de 2020



        Les ruines mystérieuses de Rustéphan


LE JOURNAL SPIRITE N° 103 janvier 2016
EL FANTASMA DE Geneviève de Rustéphan
FANTASMAS Y CASAS ENCANTADAS

por KARINE CHATEIGNER

HISTORIA
De la antigua casa solariega de Rustéphan, en la parroquia de Nizon, unida al municipio de Pont-Aven, en el Finisterre sur en Bretaña, sólo subsisten hoy dos altas torres de unos veinte metros, rodeadas de hiedras, zarzas y plantas silvestres. Los siglos y la intemperie han dado cuenta de la noble morada. Si uno se remite a la historia, se encuentra con que en 1426 un Sire de Rustéphan fue gran copero de Francia. Se puede pensar entonces que en la época la morada revistió cierta apariencia. Y es sin duda lo que hay que recordar para comprender todo lo trágico de la pasión que apegó a la heredera de Rustéphan, Geneviève, a un joven de nombre Olivier Flecher, hijo del labrador de los Rustéphan. El muchacho tenía todas las cualidades: guapo, elegante, instruido y bien educado. Sólo le faltaba una cosa: no era noble. Y de allí vino el drama. Cuando el señor de Rustéphan se dio cuenta de que estaba a la vista un mal casamiento, obligó a su labrador a enviar a su hijo al seminario. Intervino simultáneamente ante las autoridades eclesiásticas, para que Flecher fuera ordenado sacerdote lo más rápidamente posible. Por supuesto, todo eso fue bien remunerado. Fue así como Olivier Flecher fue ordenado sacerdote. Fue así como un poco más tarde, vino a decir su primera misa en la iglesia de Nizon. Pero, si bien la misa comenzó, nunca tuvo fin. Cuando el joven sacerdote celebraba el oficio, de repente se echó a llorar y se desplomó. Siempre fiel a su amor, murió durante aquella misma misa. Más tarde, Geneviève murió a su vez, sin haberse casado, minada por el pesar. Eso en cuanto a la historia. Podría terminar allí.

LA LIBERACIÓN ESPÍRITA
El espíritu Geneviève se quedó apegado al lugar, en busca de su amor. La leyenda bretona dice que ciertas tardes, su fantasma con vestido blanco se ve en el campanario de la iglesia y alrededor del castillo.
Existen centenares de historias de este tipo seguidas de leyendas. A nosotros los espíritas, estas historias, estas leyendas vinculadas a un lugar, vinculadas la mayoría de las veces a un drama, nos interesan particularmente. ¿Por qué? Porque sabemos que las manifestaciones fantasmales corresponden en su gran mayoría al sufrimiento de uno o varios Espíritus, que quedan presentes en el teatro de su drama, drama que ocasionó su desencarnación, que los llevó a la muerte. Nuestra conducta ante estos hechos, será la conducta espírita que consistirá siempre en superar la observación para entrar en el campo de la acción. La continuación de esta historia tiene efecto en el mes de julio de 1984. Odette y Gaston Debever acompañados por Michel Pantin, médium, pasan algunos días en Bretaña. Han alquilado habitaciones en la casa de la Sra. Laze, en la aldea de Nizon. En el curso de conversaciones, oyen contar la leyenda de la Dama Blanca. Se dirigen entonces en la tarde a los lugares, observan, no ven nada, pero oran, es decir piensan en este Espíritu, en esta historia. Alertado por estas presencias poco comunes, y entre ellas un médium, lo cual facilita las cosas, Olivier Flecher se manifiesta por escritura automática y dice: “Sé que ella me busca. Yo también la llamo, pero no me oye. Es preciso reunirnos en el amor, más allá de nuestra muerte. Volved esta noche, al caer la noche, bajo los grandes robles”. Nuestros amigos se dirigen de nuevo a las ruinas de Rustéphan, observan, no ven nada y vuelven a orar. Al día siguiente, es Geneviève quien se manifiesta por escritura y dice: “Vengo por las noches. Busco a mi amor, no lo encuentro. Aquí, mucha gente me teme. Anoche, estaba allí, os he visto. Os he mirado, atraída por vuestra oración. Habéis ayudado a mi espíritu, pero aún permanezco cerca de las ruinas. No me puedo despegar”. Nuestros amigos volvieron al lugar y volvieron a orar. Flecher, no queriendo abandonar a Geneviève tan cerca de la liberación, se manifestó en el lugar por vía de incorporación. Se acercó a la puerta del antiguo torreón y con la ayuda de los dos espíritas presentes, se elevó una intensa oración. Por fin, lentamente, apareció el fantasma luminoso de Geneviève. Olivier Flecher, siempre incorporado en el cuerpo del médium, pudo hablarle y hacerse oír y hacerse reconocer. Así pudieron ambos, abandonar definitivamente el lugar testigo de su dolor, hacia otro, testigo de su nueva felicidad.

Mensaje de Flecher por incorporación el 17/04/1984:
“No quiero esperar más. Ella está allí. No quería servir a Dios en el interior de las piedras. No quería. No he sucumbido a la carne, simplemente he escuchado a mi corazón y la amo, y la amo. Ven, no te quedes. No hay más tiempo. Ellos están allí, te rodean. Ven. Yo le había ofrecido un broche azul, os lo daré si la liberáis. No quería casarme con Dios en la piedra. Vosotros tenéis esta fuerza. Vibráis como ella, ella sigue estando cerca de vosotros. La deseo para mí para otra vida. Allí está, allí está, justo allí. ¡Ven, ven!” (Odette: ¡Pero allí está! ¡La veo! La veo.) Y Olivier Flecher se ha desincorporado, ha dejado el cuerpo del médium para llevarse en sus brazos etéreos a su amor de siempre.

LOS DOS ESPÍRITUS DAN TESTIMONIO
Siguieron otros dos mensajes, uno de Geneviève, el otro de Olivier: 1 “Yo, Geneviève, vengo para agradeceros. ¡Oh cuánto tiempo perdido, cuántos lamentos inútiles, cuánto horror, cuánta oscuridad! ¡Oh mi Dios, qué poder has dado a Flecher, mi amor, para que aún pueda escucharme así! Encerrada en mis ruinas, prisionera de la hiedra que trepaba en cada estación y de la que no quería salir. Y luego, vosotros habéis venido, os he visto. Tenía miedo, no creía que eso fuera posible. Había pasado el tiempo y yo no lo sabía. Erais tan curiosos de volver por la noche a Rustéphan. ¿Pero para hacer qué? Yo no lo sabía. Finalmente, os he aparecido en el momento en que Olivier vino para decirme que aún me amaba. No puede decirse que todo terminó así, no, así comenzó todo. Gracias”. 2 - Mensaje de Olivier Flecher: “Mi bien amada fue encontrada y compensaremos el tiempo perdido ayudándoos con todas nuestras fuerzas a defender vuestra causa, a defender nuestra causa, la del espiritismo que debe, también, como Geneviève, renacer y recobrar su ardor de los primeros días. Jamás os expresaré bastante mi gratitud. Liberados de nuestras cadenas, vivimos hasta el máximo el amor encontrado con el reconocimiento eterno que tenemos hacia vosotros. Gracias”. Su gratitud la manifestaron Geneviève y Olivier un poco más tarde, materializando el broche prometido. Esta historia no es un cuento, es una historia verdadera. Es la historia de un fantasma entre tantos otros, es la historia de un Espíritu que, en su inconsciencia, en su turbación, llamaba la atención al mundo de los vivos. Esos vivos que lo vieron, testigos de sus apariciones en el transcurso de los siglos, tuvieron miedo. Y tuvieron miedo porque no sabían y también porque no trataron de comprender. La mayoría de las veces, los fantasmas son espíritus errantes, en turbación. Esa es la razón por la que a menudo se les ve en lugares, en sitios antiguos, abadías, monasterios, casas solariegas, castillos, prisiones, pero también más comúnmente en las casas, cualesquiera que sea su lugar geográfico. ¿Por qué en esos lugares? Porque con frecuencia, en esos lugares se han desarrollado los dramas.

lunes, 24 de febrero de 2020


  
                                              CABEZA DE GUERRERO ETRUSCO

 LE JOURNAL SPIRITE N° 81 JUILLET 2010
 REGARD SUR
 LOS ETRUSCOS
 por PATRICIA SALIBA

Surgidos en el siglo VIII a.C., los etruscos caen en el olvido después de haber dominado toda Italia por cerca de un milenio. Absorbida por los romanos, esta civilización siempre intriga a los investigadores del mundo entero, ya sea por la lengua de la que se encuentran sólo muy pocos textos, por el estilo de vida que destaca en particular el rol emancipado de la mujer y también por el origen, basado todavía hoy en hipótesis. 60.000 tumbas etruscas que aún están por descubrir, quizás permitan penetrar el misterio de este pueblo que vivió desde la edad de hierro en Etruria, territorio que comprende la Toscana y el oeste de Umbría, el norte del Lacio y hacia el sur la Campania y las riberas del Adriático. Después de dos siglos de investigaciones arqueológicas, lingüísticas e históricas, tres tesis intentan esclarecer el origen del pueblo etrusco: La tesis oriental, la de Heródoto, afirma que ese pueblo vino de Asia Menor, acosado por el hambre. Recientemente, el profesor Alberto Piazza de la universidad de Turín acaba de hacer públicos los resultados de sus análisis, hechos a partir del ADN de hombres de viejas familias toscanas que viven en ciudades como Volterra, Murlo y Casentino. Los etruscos serían entonces de origen anatolio, (hoy en día parte asiática de Turquía) como ya lo afirmaba Heródoto. La segunda de Denys de Halicarnaso, historiador griego, opta por el origen italiano de los etruscos, tesis defendida por numerosos investigadores. Otra tesis del siglo XIX ve a los etruscos con un origen indoeuropeo, llegados a Italia luego de haber cruzado los Alpes, instalados al norte de Italia, creando la civilización villanoviana y estableciéndose luego en la actual Toscana. A la pregunta hecha sobre la aparición de oro y cobre en innumerables zonas de Italia a fines de la era neolítica, Léon Homo responde “por la inmigración de un pueblo de civilización superior que dará nacimiento a la cultura etrusca”, situando el origen de este pueblo en la planicie danubiana, una de las cunas de las poblaciones indoeuropeas. Esta teoría es recogida por un joven etnólogo iraní Zacarías Mayani: “La aparición del pueblo etrusco se remonta al conjunto de los vastos movimientos étnicos durante el III milenio antes de nuestra era que mezcló y modeló sin cesar al mundo occidental”. La prueba arqueológica que apunta sobre el origen danubiano de los etruscos es la alfarería negra que se encuentra en Egipto y en Etruria, signo de las migraciones de los primitivos pueblos danubianos. Para Mayani, los etruscos se establecieron primero en Asia Menor occidental y ocuparon el territorio de Lidia. Excelentes constructores, fundaron a Sardos, Magnesia y sobre todo Tirsa, esta última ciudad daría el primer nombre a los etruscos, tirsenos o tirrenos. Según los notables trabajos del célebre egiptólogo W. Flinders Pétrie, se han descubierto objetos y una momia del etrusco más antiguo de la historia, que indica la presencia de los etruscos en el valle del Nilo. Esta momia estaba colocada dentro de una mortaja decorada y tenía la imagen del difunto. Estaba peinada con una peluca que ocultaba una cabellera rubia, probablemente indoeuropea. La inscripción señala que se trata de An-en-Tursha, mayordomo de la corte de Ramsés III, alrededor del 1300. Ahora bien, Tursha designaba a los tirrenos. Este hombre sería testigo de la primera oleada pacífica de los etruscos en Egipto y que sería seguida por la segunda oleada más ofensiva. Si bien ciertos pueblos vencidos se instalaron en Grecia, Palestina o Siria, los etruscos se reunieron en Italia, en la planicie del Po, dando nacimiento a la civilización villanoviana (de Villanova, una aldea cercana a Bolonia). Recientes excavaciones en Bolonia han sacado a la luz monumentos funerarios de tipo indoeuropeo y alfileres de doble espiral originarios de la región danubiana. Las armas encontradas, tratadas con el carbono 14, las sitúan en el siglo XII a.C. La civilización villanoviana marca ya el genio de este pueblo en Italia antes de su instalación definitiva entre el Tíber y el Arno.

Constructores de ciudades y mercaderes
Cualquiera que sea su origen, los etruscos muy pronto se convirtieron en constructores de pueblos y ciudades. Doce ciudades etruscas permitieron a cada una seguir su propia política. La fuerza identificativa de este pueblo fue su capacidad de adaptación y de organización, resistiendo siempre a la colonización griega en su suelo. A la vez rivales y socios de los griegos por los vínculos comerciales, desarrollaron el comercio marítimo gracias a una flota impresionante de la cual se han encontrado restos en las ciudades costeras. Se enriquecieron con la venta del hierro que pulían, de armas, alfarería y productos de lujo. A pesar de un poder militar dominante, los etruscos no dieron muestras de imperialismo. Los “hoplitas”, militares pesadamente armados con lanzas y escudos, protegían a un pueblo que no olvidaba su desarrollo social. Los ciudadanos estaban divididos en clases en una ciudad pacífica a pesar de las diferencias de tren de vida. La mujer etrusca podía asistir a los banquetes de los hombres y poseer bienes en su propio nombre. Lo que caracterizará a esta civilización es la mezcla de influencias.

Las técnicas de construcción
Los etruscos se habían convertido en maestros en materia de trabajos hidráulicos. Cisternas destinadas a recoger las aguas pluviales, pozos ascendentes y galerías, conformaban un ingenioso sistema de aprovisionamiento de agua. Las excavaciones hacen mención de dos fases de urbanización, una a comienzos del siglo VII, la otra a finales del siglo V. Todavía se pueden ver algunas murallas en bloques de toba, vestigios de templos, de edificios públicos y numerosas necrópolis. Estas reliquias de construcción han sacado a la luz técnicas de bóvedas de piedra y puentes. Los etruscos habían adoquinado sus ciudades y disponían de alcantarillas. Solamente en Toscana los techos de las casas están cubiertos de “tejas convexas”. Las casas de Acquarossa han sido sacadas a la luz por arqueólogos suecos, cabañas de madera de base ovalada, y edificios como esta lujosa casa de tres habitaciones en fila con una entrada cubierta de placas decorativas de terracota que protegían los bordes exteriores del tejado. Las casas, los templos, las tiendas, los edificios públicos estaban decorados con una rica policromía y motivos caligráficos ornamentales. Las tejas de terracota que se encuentran en varios lugares han sido retiradas, para algunos, de la tierra entre los muros del famoso laberinto de Porsena, rey de Etruria en Chiusi.

La leyenda del mausoleo de Porsena

La tumba de Porsena, rey de Chiusi, ya había sido descrita por Rezno, un erudito latino del siglo I a.C., consejero de Augusto y prolífico escritor. La descripción de ese laberinto o más bien mausoleo, nos ha sido transmitida por Plinio el Viejo. Era un monumento funerario de corte imponente, que contenía un laberinto del que nadie podía salir sin la ayuda de un hilo. Ese monumento estaba formado por una base paralelepípeda, en mampostería, de 90 metros de lado en la que se encontraba un laberinto inextricable. Sobre esta base, estaban erigidas cinco pirámides, una al medio y las otras en los cuatro ángulos. Sobre su cumbre, había cuatro cornisas con bordes de bronce de donde partían las cadenas que sostenían las campanas que sonaban con el viento. Sobre cada una de las cornisas se elevaban otras cuatro pirámides que, a su vez, sostenían una plataforma con otras cinco pirámides. Desde el siglo XV este mausoleo ha llamado la atención de los especialistas que intentaron una reconstrucción hipotética. La más particular es la de Cortenovis en 1799 quien suponía que esta construcción era de hecho una gigantesca máquina eléctrica. Sin embargo, sobre el terreno no se conserva ningún indicio, lo cual no impide para nada que los apasionados, aficionados o profesionales universitarios de todos los países, busquen sus rastros. En un futuro cercano, las investigaciones sobre el hábitat y las colonias etruscas deberían llevarnos a comprender mejor los orígenes étnicos y culturales de ese pueblo.

El arte etrusco
Este pueblo desempeñó un importante papel en el desarrollo de la cultura, la escritura, el arte y la artesanía durante los primeros siglos que sucedieron a la prehistoria en el viejo continente. Hábiles artesanos, tuvieron grandes artistas, pintores de frescos en las tumbas, como las de Tarquinia, por ejemplo, sobre vasos, escultores que realizaron verdaderas obras maestras tanto en bronce como en terracota. Los colores empleados eran de naturaleza mineral y vegetal. Respecto a los frescos más recientes, las paredes de las tumbas estaban cubiertas de una capa de apresto (cal, arcilla y arena cubierta de una lechada de cal). La reacción química aseguraba la fijación de la pintura. Antes de aplicar el color, el artista dibujaba por medio de instrumentos con punta de metal o de hueso los contornos de las figuras que quería pintar. Fueron igualmente excelentes joyeros y hábiles metalúrgicos. Fue en el siglo XV cuando se reinició el interés por la civilización etrusca. En esa época se multiplicaron los hallazgos de objetos etruscos. Hacia 1568, Giorgio Vasari presintió la antigüedad del arte etrusco, herencia nacional, y utilizó los términos etrusco y toscano como sinónimos: “No puede parecer irrazonable suponer que las artes existían entre los toscanos, desde tiempos todavía más antiguos que los de los griegos”. En el siglo XV, el renacimiento etrusco se debió al poder de los Médici que querían ser los herederos de una cultura diferente a la de los romanos y también por la oposición cultural y política entre Roma y Florencia. El movimiento se extendió por Europa. En Italia, los eruditos buscaban las huellas de esa civilización perdida. En Francia y en Inglaterra, estaban fascinados por los sitios de la antigua Etruria. La “etruscomanía” se desarrolló en la literatura, la decoración y la vajilla (porcelana de Wigrood). Sin embargo, a menudo es difícil diferenciar entre el arte etrusco y el arte griego.

Un alfabeto extraño
Los textos encontrados son poco explicativos. Existen sólo diez textos largos, dedicatorias y principalmente inscripciones sobre las tumbas, lo que hace difícil su traducción. La ubicación de los etruscos es importante y durante un siglo Roma se convirtió en una ciudad etrusca. Los romanos minimizaron el asiento de esa civilización. Su alfabeto es extraño y no se parece a ninguna otra lengua. Así como existe la piedra de Rosetta para los jeroglíficos, no existe un modelo importante para descifrar el alfabeto etrusco. Los arqueólogos y los lingüistas sólo están de acuerdo en una cosa: la lengua de los etruscos se había desarrollado independientemente a lo largo de cierto tiempo, antes de que los griegos les aportaran la escritura y mucho antes de que los primeros documentos históricos mencionaran su existencia. Sólo algunas palabras han podido ser traducidas, así como las letras o las inscripciones sobre las tumbas, pero no existe más ninguna literatura importante de esa época. Todo se ha volatilizado misteriosamente en un deseo de hacer desaparecer una porción de la historia de la humanidad, mientras que el conjunto de los libros Etrusca disiplina es relatado a través de los autores latinos. Dos libros tratan tanto del arte de la adivinación por el examen de las vísceras de los animales sacrificados como de los rayos. El tercero concierne a la regla de los cultos para la fundación de las ciudades y la consagración de los santuarios, el cuarto la del mundo de ultratumba, y el último la del destino y los límites de la vida. Hacia el 510 a.C. se construyó en Pirgi un gran santuario de 6.000 m2. El primer magistrado de la época hizo colocar para la eternidad las célebres hojas de oro sobre el templo. Una lleva una inscripción en lengua etrusca, la otra en lengua fenicia. Los caracteres se leen pero lo que falta para comprender el sentido, es el conocimiento de la estructura gramatical y semántica de esta lengua.

Una creencia en el más allá
Lo que se sabe sobre el aspecto religioso, es que los etruscos dejaron en su creencia en el más allá y en los espíritus, principios de adivinación, consultaban a los augures y eran muy religiosos. Los romanos se valieron de los presagios dados por el examen del hígado de un animal que representaba el centro de la vida, por el vuelo de las aves o el rayo. El término ceremonia sería de origen etrusco. Ese pueblo se reunía en templos protegidos por las divinidades semejantes a las de los griegos. El emperador Claudio escribió una obra de veinte volúmenes sobre la civilización etrusca, Tyrrhenika que supo resistir a los romanos en sangrientas batallas, obra que también ha desaparecido. El misterio etrusco procede también de ese particular espíritu religioso dominado por la obsesión de la muerte y el más allá, el fasto y el refinamiento de las tumbas así como la extensión de las necrópolis.
Las necrópolis El testimonio esencial de la floreciente cultura de esa época nos es ofrecido por numerosas necrópolis de tumbas pintadas que constituyen un ejemplo único en la cuenca mediterránea. Las dos grandes necrópolis etruscas de Tarquina y Cerveteri reflejan las prácticas funerarias del siglo IX al I a.C. y se cuentan entre los más hermosos testimonios del mundo etrusco. Bajorrelieves, frescos y tumbas, están dispuestos como sobre un plano urbano con barrios, calles y plazas. Las tumbas son fosas cavadas en la roca (tumuli) o talladas en la roca en forma de cabaña o de casa con un lujo de detalles arquitectónicos. Constituyen el único testimonio preservado de la arquitectura etrusca. La necrópolis de Tarquinia contiene 6.000 tumbas cavadas en la roca. Es célebre por sus 200 tumbas pintadas de las cuales las más antiguas se remontan al siglo VII a.C. Los frescos de gran tamaño de Tarquinia son excepcionales, tanto por sus cualidades formales como por su contenido que revela aspectos de la vida, la muerte y las creencias religiosas de los antiguos etruscos. El conjunto monumental de la Banditaccia es uno de los emplazamientos arqueológicos etruscos más importantes, con sus túmulos de roca y piedras, algunos muy grandes, de hasta treinta metros de diámetro, que recubren grupos de tumbas cavadas en la toba, repartidas en varios cuartos que imitan el interior de las casas, con puertas y ventanas, columnas, muebles, lechos funerarios, etc. Una de las características de las necrópolis de Caere es el empleo de placas de terracota pintada para el revestimiento de las paredes de las tumbas y que se remonta sobre todo a la época arcaica. Un importante túmulo etrusco fue descubierto por casualidad en 1507 en Montecalvario, cerca de Castellina in Chianti. Albergaba una tumba que contiene numerosos objetos e inscripciones. Leonardo da Vinci se inspiró en ella para realizar un magnífico dibujo a la pluma que representa una tumba en plano central, así como la sección de una cámara funeraria que reproducía la arquitectura interior de la tumba de Montecalvario.

Los espíritus nos han dado algunas informaciones sobre esta civilización en un sueño magnético que relata un momento de vida etrusca. He aquí algunos elementos: Veo un paisaje, veo el mar, hay barcos, suerte de piraguas a remos, con unos veinte hombres cada una. Llevan cascos dorados y plateados, tienen también lanzas unidas a sus extremidades y flechas plateadas. Tienen faldas cortas y plisadas, sandalias en los tobillos y en la pierna. Vienen a sitiar, a atacar al pueblo etrusco. Ahora veo un cerro entre otros, en una vasta extensión de verdor, hace calor, el sol quema, estoy en Chiusi. Veo las viviendas; a la entrada de cada casa, hay columnas esculpidas, son vestíbulos que conducen a una gran pieza única, las casas son de piedras blancas, se diría que algunas de mármol. Las hay también de color rojo, rosa, anaranjado. Parece que hubiera una distinción según los que habitan esas moradas, distinción en los materiales utilizados. Oigo ruido, veo hombres y mujeres que labran la tierra, otros que trabajan el hierro. Golpean con grandes cinceles para fabricar armas, liman trozos de hierro que desgastan en sus extremos para darles el corte. Hace ya mucho tiempo que están acostumbrados a ser atacados por otros pueblos que vienen. Los griegos ya han librado muchas batallas a su contra. Estamos aproximadamente en el siglo V a.C. Los hombres y las mujeres están acostumbrados al calor tórrido, tienen grandes togas de colores claros, muchos adornos en sus muñecas y alrededor del cuello. Utilizan todos los materiales, crean utensilios que les son necesarios pero también alhajas, de fantasía. Veo un hombre que graba sobre panes de oro, tiene una gran punta, graba una suerte de alfabeto, letras que no comprendo. Tiene un modelo, copia. Otro mensaje recibido en escritura automática recalca la voluntad de Roma de destruir a ese pueblo que, en efecto, poseía conocimientos más grandes que otros pueblos: “No sirve de nada combatir al otro en nombre de quimeras que no tienen más sentido que el orgullo en la envidia y en la ceguera del poder pasajero. Estar de paso y hacer de ese paso lo mejor de sí mismo, en la construcción de un imperio de amor, he allí el objetivo de todas las almas. Romanos y germanos, hemos matado, destruido al pueblo etrusco y por esa sola razón hemos impedido el avance de la humanidad, hemos roto el pacto de evolución. Hemos desgarrado el velo de la sabiduría y de la inteligencia y a lo largo de tres siglos, la humanidad europea ha perdido conocimientos”.

miércoles, 19 de febrero de 2020




LE JOURNAL SPIRITE N° 93 JUILLET 2012
FENÓMENO
LOS NIÑOS PRODIGIO

por CATHERINE GOUTTIÈRE

"Soy joven, es cierto; pero para las almas bien nacidas, el valor no espera por el número de los años” (El Cid, Corneille).
La historia humana cuenta con numerosos niños prodigio, en diferentes campos, que han llamado la atención de sus contemporáneos, sin que por ello estos últimos aportaran una respuesta coherente a ese tipo de fenómeno.

¿Qué es un niño prodigio?
Es preciso saber diferenciar a los genios de los niños superdotados o de los “sabios”. Los superdotados son numerosos, más inteligentes que el promedio y adelantados con relación al sistema escolar. Algunos pasan el bachillerato con catorce años y prosiguen estudios brillantes. Los “sabios” poseen con frecuencia extraordinarias capacidades de memoria. Pueden efectuar complejos cálculos mentales o aprender más de ocho idiomas. Los niños prodigio son todo eso a la vez. Pero poseen una chispa de genio que los distingue de los demás.

Son creadores
Blaise Pascal, según el testimonio de su hermana, encontró a los doce años, solo y sin documentación, los fundamentos de la geometría de Euclides. Hasta su muerte, a los treinta y nueve años, nunca dejó de descubrir, inventar y perfeccionarse en el campo de las matemáticas, la física y las técnicas. Johann Carl Friedrich Gauss, nacido el 30 de abril de 1777, fue un matemático, astrónomo y físico alemán. Dotado de gran genio, aportó contribuciones muy importantes a estas tres ciencias. Apodado “el príncipe de los matemáticos”, es considerado como uno de los más grandes matemáticos de todos los tiempos. A los diecinueve años, Gauss caracterizó casi completamente todos los polígonos regulares construibles únicamente con regla y compás (teorema de Gauss-Wantzel), completando así el trabajo iniciado por los matemáticos de la antigüedad griega. En 1809, a los treinta y dos años, publicó un trabajo de capital importancia sobre el movimiento de los cuerpos celestes que contenía el desarrollo del método de los mínimos cuadrados, un procedimiento utilizado desde entonces, en todas las ciencias, para minimizar el impacto de un error de medida. Gaspard Monge, nacido el 9 de mayo de 1746, estudió en el colegio de los Oratorianos de Beaune. Allí mostró los primeros signos de su excelencia, al punto de que el director lo calificó de pueraureus (el niño de oro). A los catorce años, construyó una bomba de incendios, cuyos efectos suscitaron admiración. A los dieciséis años, marchó a Lyon para terminar sus estudios en el colegio de la Trinidad, de donde saldría dos años más tarde, con apenas diecisiete años, no sin antes haber dado allí un curso de ciencia física.

Son trabajadores empedernidos
Por ejemplo, Thomas Edison depositó durante su vida 1.093 patentes y empleó a más de 35.000 personas en un imperio industrial que permitió el auge de la electricidad en todo el mundo. El joven Thomas fue el arquetipo del niño prodigio al que nada podía eclipsar: después de tres meses de curso, su madre ofuscada por el poco de interés del maestro por su hijo, decidió tenerlo por alumno ella misma. Él completaría luego su formación básica como perfecto autodidacta, leyendo a los grandes autores como Dickens o Shakespeare y devorando todos los libros de ciencia que su madre le traía, especialmente la obra de física experimental School of Natural Philosophy de Richard Green Parker. En 1857, a los diez años, Thomas poseía un verdadero laboratorio pequeño de química en el sótano de la casa de sus padres para desarrollar su inteligencia práctica. En 1859, a los doce años, empleado de los ferrocarriles, mudó su laboratorio de química al vagón de equipaje que había transformado en imprenta. Prácticamente sordo a los trece años por causa de la escarlatina, multiplicó los pequeños empleos y se convirtió en experto en telegrafía a los veintiún años.

Los prodigios se interesan por todo lo que pase por delante de sus ojos
Citemos a Isaac Newton, nacido el 4 de enero de 1643, que apasionado primero por la mecánica, se entusiasmó luego por la óptica, las matemáticas y la física, con su famosa ley de gravitación universal. Se interesó también por la filosofía y la religión.

Los prodigios emergen de todos los medios y ya no son más privilegio de los países occidentales Aisha Mustafá, una estudiante egipcia de diecinueve años, inventó un nuevo sistema de propulsión espacial basada en la física cuántica, al participar en el club de ciencias de su universidad. Janelle Tam, una joven singapurense de dieciséis años, descubrió una sustancia antioxidante capaz de frenar el envejecimiento. Ésta estaría compuesta de nano partículas presentes en la fibra de madera (NCC o nanocelulosa cristalina). Kelvin Doe, de trece años, construyó baterías y generadores eléctricos a partir de objetos encontrados en los cubos de basura de su aldea en Sierra Leona. Tres años más tarde, se convirtió en el invitado más joven del Massachussetts Institute of Technology (MIT), la prestigiosa universidad norteamericana. Recientemente, un muchacho de quince años, Jack Andraka, procedente de Maryland, Estados Unidos, recibió un premio de 75.000 dólares en el Salón Internacional de la Ciencia y la Ingeniería Intel, por haber desarrollado un test simple para el cáncer de páncreas, 28 veces más rápido, 28 veces menos caro y 100 veces más sensible que los tests existentes. Señaló que su proyecto le había sido inspirado por la muerte de uno de los miembros de su familia. Mostró sus investigaciones a cientos de docentes e instituciones, antes de ser tomado a su cargo por el investigador Anirban Maitra, que le permitió utilizar un laboratorio de la Universidad John Hopkins.

Los niños prodigio también saben hacerse notar
En música, es bien conocido el caso de Mozart. A la edad de cuatro años, compuso una sonata, y a los once años, dos pequeñas óperas. Saint-Saëns dio su primer concierto de piano a los once años, y no tenía sino dieciséis cuando hizo ejecutar su primera sinfonía. Más cercano a nosotros, Yehudi Menuhin (1916-1999) célebre violinista y director de orquesta fue un niño prodigio. Se presentó desde 1927, a los once años, en París con la orquesta Lamoureux y en Nueva York en el Carnegie Hall. Es considerado como uno de los más grandes violinistas del siglo XX. En pintura, Miguel Ángel, uno de los genios más admirables de Italia, a los ocho años, ya conocía tanto la técnica de su arte que su maestro Ghirlandaio le aseguró que ya no tenía más nada que enseñarle. Desde su infancia, Rembrandt manifestó tanta pasión por el dibujo que pudo dibujar como un gran maestro antes de haber aprendido a leer. Hoy en día, la joven Aelita André, de origen ruso, vive actualmente en Australia con sus padres. Tiene seis años y es la artista pintora profesional más joven del mundo. Utilizando acrílico y técnicas mixtas, crea cuadros de formas abstractas en gran número, vertiendo la pintura sobre la tela según su inspiración. Los colores son puros y las formas sin limitaciones, dentro de una espontaneidad que hace único cada cuadro. Ante estos ejemplos diversos y variados, podemos preguntarnos si no sería que un hada buena se inclinó sobre la cuna de estos niños ofreciéndoles un “don” que la generalidad de los mortales no posee, o si existe una explicación racional y lógica para esta clase de fenómenos.

La tesis materialista

El punto de vista materialista se funda en la herencia. En genética física, la ciencia de la herencia nació en 1865, cuando el monje checo Gregor Mendel llegó a precisar las leyes que explican la transmisión de los caracteres en el curso de las generaciones. A principios de los años 1920, se pudo demostrar que los cromosomas representan el soporte material de la herencia, determinado por un fragmento de cromosoma al que se llamó gen. A mediados de los años ‘60, se sabía que las diferentes características del hombre estaban inscritas a lo largo de una cinta en un texto de unos tres mil millones de letras. Esos tres mil millones de letras están repartidos en cuarenta y seis cromosomas: veintitrés son aportados por el padre y los otros veintitrés por la madre, en el momento de la fecundación. Si se acepta la idea de que la herencia física, así como la herencia de la inteligencia, se transmiten por estos mismos cromosomas, ¿cómo explicar que grandes sabios hayan salido, o salen, de medios ignorantes e intelectualmente desfavorecidos? Por ejemplo, Copérnico, Claude Bernard, Descartes, etc., habían nacido en medios poco cultivados, y nada hacía presagiar las facultades que las distinguirían de la masa. Por el contrario, muchos grandes hombres tuvieron descendientes como la generalidad de los mortales, incluso por debajo del promedio. Pericles engendró dos tontos, lo mismo que Sócrates y Temístocles. Marco Aurelio tuvo por hijo a un sanguinario, Cómodo. Henri IV, La Fontaine, Cromwell o Goethe, tuvieron hijos que resultaron perfectos desconocidos. Los niños prodigio nos demuestran, con incuestionable evidencia, que la inteligencia es independiente del organismo físico que le permite manifestarse. La actividad intelectual de estos niños se manifiesta a una edad en que el cerebro no ha alcanzado su pleno desarrollo. Y no han podido adquirir su talento por la educación que han recibido. Eso significa que la tesis materialista no es admisible.

La tesis religiosa
Si uno se ubica desde el punto de vista religioso, se acepta la idea de que Dios podría otorgar un “don” a algunos de sus hijos que se distinguirían entonces de la generalidad de los mortales. Esta tesis no es creíble, pues Dios, que es el Padre de toda vida, tiene en Él todas las cualidades y todas las virtudes. Si llegara a faltarle una sola, es decir, si tuviera una sola de las imperfecciones que la imaginación puede concebir, no podría ser Dios. Ahora bien, siendo Dios soberanamente justo y bueno, no puede hacer diferencia entre todos sus hijos, su infinita bondad no puede expresarse únicamente sobre unos en detrimento del conjunto. Entonces, esta tesis no es concebible.

La explicación espírita
¿Que nos revela entonces el espiritismo en este campo, o más bien, qué vienen a decirnos los Espíritus a este respecto? Todos tenemos una génesis, todos somos el resultado de un pensamiento divino al que llamamos Dios. En principio, somos creados simples e ignorantes, semejantes unos a los otros pero sin embargo diferentes por nuestra propia individualidad. Y es a través de las vidas sucesivas, de encarnaciones en la materia, de las múltiples experiencias que vivimos y que se imprimen en nosotros, que se va a forjar nuestro carácter y sufriremos una evolución tanto moral como intelectual. A título de ejemplo, un espíritu que se haya dirigido repetidas veces, es decir durante varias vidas, hacia el campo de las matemáticas, habrá adquirido como consecuencia, una suma de conocimientos en ese mismo campo. Cuando decida dirigirse por primera vez hacia la música, a fin de perfeccionar su evolución intelectual, será entonces el último de los músicos, pues en su memoria inconsciente no habrá registrado ningún conocimiento previo sobre el tema. El caso de los niños prodigio prueba la existencia de las vidas anteriores, en el sentido de que es una revelación de los trabajos cumplidos por esos Espíritus en otras vidas, experiencias que pueden expresarse en su nueva vida carnal. Entonces, este género de fenómeno no puede producirse por azar, sin un vínculo con el pasado del espíritu. Por el contrario, demuestra que somos Espíritus que llegan a este mundo con todo un pasado de aprendizaje y evolución, producto de un trabajo realizado durante las vidas sucesivas. Cada vida encuentra en el espíritu que se expresa en su interior una cultura particular, aptitudes y adquisiciones mentales que explican entonces la facilidad de trabajo y el poder de asimilación. Es por eso que Platón decía: “Aprender, es recordar”.

¿Podría explicarse esta clase de fenómeno por la mediumnidad?
Sabemos que el genio debe mucho a la inspiración, y ésta es una de las formas de la mediumnidad. La gran diferencia entre los niños prodigio y la mediumnidad, es que el médium no puede ejercer su facultad durante horas. Necesita condiciones especiales, a veces difíciles de reunir, para establecer un contacto con el más allá, mientras que los niños prodigio utilizan su talento a todas horas, de manera permanente, como hacemos nosotros mismos con nuestras propias experiencias intelectuales.
Algunos de ellos pueden ser igualmente médiums y recibir una inspiración exterior que se combina, entonces con la experiencia personal. Eso no altera ni disminuye en nada la tesis de la reencarnación que sigue siendo la explicación más lógica y más natural. De aprender, comprender, asimilar, y en consecuencia, evolucionar cada uno de nosotros a su propio ritmo, resultan obligatoriamente las diferencias entre los individuos. La diferencia no es injusta; es el resultado de las múltiples experiencias que hemos vivido y que hacen que algunos de nosotros parezcan más dotados que otros en ciertos campos, campos que también nosotros hemos podido conocer y que hemos puesto de lado para vivir nuevas experiencias, o bien campos que aún no hemos abordado.

¿Qué actitud deben tener los padres en tal circunstancia?
La actitud de los padres es muy importante. Deben dejar a su hijo, este espíritu que regresa, decidir por sí mismo si se realiza o no en las experiencias que presenta. Sin embargo, el niño no siempre tiene la elección pues ciertos padres proyectan en la particularidad que éste presenta, los sueños, deseos y fantasmas que ellos mismos no han podido realizar. Tienen entonces la sensación de ser diferentes a los otros padres, de salirse de alguna manera del lote del común de los mortales. Entonces, el orgullo inherente a la naturaleza humana, tendrá como consecuencia hacerles olvidar lo esencial, que es el deseo de su propio hijo.

Educar viene del latín “ex-ducere” y significa guiar, conducir. Seamos padres que acompañemos y respetemos a nuestro hijo en sus elecciones, démosle todas las oportunidades de desarrollo y realización dentro de su camino evolutivo. No es fácil vivir en nuestras sociedades humanas y puede ser un combate diario. Aunque nuestro hijo tenga ciertas particularidades que lo hacen sobresalir de la masa, o aunque no las tenga, simplemente amémosle, con un amor inteligente, reflexivo y no asfixiante. En lugar de pensar por él e imponerle las elecciones para su futuro, démosle justo lo que pida, y no lo que podríamos exigir. De alguna manera sepamos sugerir más que imponer, sin olvidar jamás que estamos allí para acompañarlo, ayudarlo, sostenerlo, y no para ahogarlo y someterlo. Respetemos a nuestro hijo, pues en materia de educación, respetar también es amar.

domingo, 16 de febrero de 2020





SESIONES EXPERIMENTALES
LOS FRENOS AL DESARROLLO DE UNA FACULTAD MEDIÚMNICA O NO MEDIúMNICA:  EL INCONSCIENTE, LA IMAGINACIÓN, LA INTERPRETACIÓN

por CHRISTOPHE CHEVALIER
LE JOURNAL SPIRITE N° 89 JUILLET 2012

Desde enero de 2011 les invito a seguir el trabajo efectuado por los clarividentes en el seno del grupo experimental de Nancy. Ustedes han podido conocer algunos de los ejercicios que allí se realizan y su respectivo análisis. En este artículo me propongo, no estudiar otro de estos ejercicios, sino recoger las dificultades del trabajo experimental y la necesidad de una estructura para el desarrollo de estas facultades. Antes de aportar elementos de reflexión sobre este asunto, es importante recordar que son los espíritus, durante las sesiones efectuadas por los médiums operativos, los que revelan a unos y otros las diferentes capacidades. Eso nos dispensa de un largo y fastidioso trabajo de búsqueda de
hipotéticos potenciales. Esto concierne a todas las formas de mediumnidad pero también a la clarividencia simple. Recordemos igualmente que un clarividente no es una máquina de producir, es un ser humano dotado de una sensibilidad inherente a su facultad que lo vuelve permeable a la influencia de los espíritus encarnados y desencarnados. En el marco de la mediumnidad, y desde la codificación del espiritismo, el médium es comparado a menudo con una herramienta de comunicación, como el telégrafo, una placa fotográfica, etc. Esas comparaciones tienen como objetivo definir la función mediúmnica. Sin embargo, eso no es tan fácil. El simple hecho de ponerse en condición de recepción telepática con un espíritu ante una página en blanco o una foto, no garantiza un resultado inmediato, ni mucho menos. Hay numerosos obstáculos que superar antes de que se produzca un mensaje estructurado y coherente, procedente del mundo invisible y que responda a un análisis objetivo. El inconsciente y la imaginación: definiciones Según el diccionario, el inconsciente es el conjunto de mecanismos psíquicos que no obedecen a las leyes de la conciencia y el imaginario es el conjunto de elementos que pertenecen al dominio de la imaginación, siendo la imaginación la facultad de representarse las cosas en pensamiento y de inventar, combinando elementos de lo vivido. Vamos a ver, según el análisis espírita, cómo el inconsciente y la imaginación interfieren en el desarrollo de una facultad como la clarividencia, simple o mediúmnica.
La pregunta que se plantea es: ¿Qué es el inconsciente y cómo actúa sobre el desarrollo de una facultad telepática, mediúmnica o no? Sigmund Freud no presumía la supervivencia del alma, ni la existencia del más allá. Para él, el psiquismo se limitaba a la simple relación entre los individuos, salvo que para nosotros, los espíritas, este psiquismo y el inconsciente son la misma cosa, es decir el espíritu. Recordemos que el espíritu es el resultado de la pulsión amorosa divina que, a través de la reencarnación, se convierte en el Hombre. Así, el ser humano, es decir nosotros mismos, a lo largo de nuestras encarnaciones, de nuestra génesis, vivimos, sentimos, actuamos y registramos múltiples informaciones y sentimientos: amor, odio, miedo, angustia. Esta génesis, portadora de actos y sentimientos, construye nuestra personalidad. Esos actos y esos sentimientos jamás son olvidados, pero ya no están más en nuestro recuerdo consciente: son reprimidos y condicionan luego nuestra personalidad de hoy. Allan Kardec, en su obra El Libro de los Médiums puso en evidencia las leyes referentes a la mediumnidad, sus escollos, su desarrollo; reveló igualmente que ciertos mensajes podían ser influenciados involuntariamente por el propio pensamiento del médium. El inconsciente aún no estaba claramente identificado y habría que esperar los trabajos de Freud para ponerlo en evidencia. Ese importante descubrimiento del inconsciente sería de una utilidad capital para la investigación sobre la mediumnidad. Gabriel Delanne probó así en sus trabajos, expuestos principalmente en su obra Investigaciones sobre la Mediumnidad, la influencia del inconsciente, elemento fundamental del desarrollo mediúmnico. Para él, era indispensable referirse al contenido
intelectual del mensaje que debía emanar de otra inteligencia distinta a la del médium, más que a la manifestación física. Gabriel Delanne demostró que ese inconsciente se manifestaba particularmente en los médiums principiantes o poco experimentados. Este importante descubrimiento fue el incentivo de numerosas controversias y polémicas entre los detractores del espiritismo que se aprovecharon de ese elemento nuevo para justificar, argumentar y pretender que todas las manifestaciones espíritas eran, de hecho, la expresión inconsciente del médium.

En experimentación, siendo el objetivo percibir el pensamiento de la persona sobre la que el futuro clarividente trabaja, el inconsciente se manifiesta principalmente cuando el clarividente se pone en estado de receptividad, es decir cuando comienza a relajarse, a “hacer el vacío” de sus pensamientos y preocupaciones personales, de la mejor manera posible, para concentrarse en una foto. En ese preciso momento, el médium o el clarividente se encuentran en un estado segundo, su conciencia se pone entonces en retroceso, él ya no es totalmente dueño de los pensamientos que le acosan. Ese abandono puede abrir las puertas del inconsciente y es en ese instante cuando sus preocupaciones, angustias, deseos o sentimientos pueden expresarse. Esta etapa es natural, es parte integrante del desarrollo. Tomemos un ejemplo que ilustra este hecho: una de nuestras amigas espíritas, clarividente, trató de entrar en contacto con el espíritu de la foto que tenía en la mano. Después de una breve descripción, contó la causa de la muerte de esta persona y se echó a llorar. Después del control, se encontró que esta persona no había muerto en la forma descrita, pero que ese era el modo en que había fallecido un amigo muy querido de nuestra clarividente, muerto algunos meses antes. El afecto, la emotividad, la sensibilidad de nuestra médium en desarrollo habían abierto las puertas de su inconsciente a lo que rechazaba, es decir, a un pesar no expresado verdaderamente o aún no superado. El ejercicio mediúmnico tiene también este papel de válvula de escape beneficiosa para el desarrollo, pues permite liberar el inconsciente del médium. Es bastante raro, y hasta improbable, que las primeras clarividencias se hagan sin la interferencia del inconsciente. Es por medio de la repetición del ejercicio que el inconsciente se aligera lo suficiente como para hacer lugar a los pensamientos externos al clarividente, para que pase el mensaje de la persona encarnada o desencarnada representada en la foto. Las primeras recepciones son a menudo cortas, sometidas a la duración de la percepción principiante. Luego, con el ejercicio, el clarividente adquiere soltura y experiencia. Las palabras y el contenido intelectual del mensaje son más convincentes; esto
es particularmente cierto en mediumnidad, pues siendo el pensamiento externo al clarividente, el mensaje dado por el mundo invisible es más largo, preciso y sometido a la permeabilidad del médium en desarrollo. Ese desarrollo puede extenderse por varios meses, incluso más, en función de la psicología y la personalidad del experimentador.

¿Qué es la imaginación, cómo actúa sobre el desarrollo de una facultad telepática, mediúmnica o no? Con frecuencia los clarividentes dan testimonio de la dificultad para no dejarse influenciar por el entorno de la foto sobre la que deben trabajar. Por ejemplo, el personaje puede influenciar la imaginación del clarividente según su actitud o su apariencia (gran sonrisa, persona joven o vieja, presentación de vestimenta, etc.). Un fondo específico (mar, montaña), los accesorios (sombreros, botas…) que acompañan al sujeto representado en la foto, también tienen su influencia. La imaginación, que a veces puede expresarse, no lo hará forzosamente de manera consciente y voluntaria. El experimentador, cuya mirada se ha hundido en la del sujeto, trata de entrar en contacto con él. En un primer momento, describirá su personalidad y a veces su psiquismo, y es entonces cuando el entorno de la foto influencia el trabajo. Tomemos un ejemplo vivido: una clarividente trabaja sobre la foto de un escritor, político francés de comienzos del siglo XX. Describe una escena que se desarrolla en el océano, un aficionado a la navegación, una tormenta y luego un naufragio en el transcurso de la cual la persona muere. Después del control, el escritor no practicaba la vela y había fallecido de un infarto en París. La información dada no era recibida sino imaginada y el resultado de la clarividencia es falso; imaginar una situación suministra una narración que no está en concordancia con la persona de la foto y el contacto telepático entablado se pierde.
A los dos frenos del desarrollo de la clarividencia antes citados, el inconsciente y la imaginación, debemos añadir otro: la interpretación. ¿Cómo actúa ella sobre el desarrollo de una facultad telepática, mediúmnica o no? El ser humano es ante todo un ser pensante y desde su origen, siempre ha necesitado comprender su entorno para ubicarse mejor en su cercano porvenir. Así, la interpretación de los hechos o de las palabras está movida por la necesidad de dar un significado a lo que se vive. Es una acción natural y necesaria. Y en materia de clarividencia, esta acción de interpretar para comprender interviene mucho. Forma parte del ejercicio y de los frenos a ser superados; a menudo la interpretación entra en acción bajo la influencia de la precipitación por comprender lo que se ve y se percibe. Tomemos un ejemplo: un clarividente mediúmnico
trabaja sobre un personaje desencarnado y el contacto telepático se pone en marcha. Después de controlar las informaciones recibidas, resulta que son exactas. Luego, en el transcurso de la narración, el espíritu muestra por medio de la imagen telepática, un lugar, un edificio preciso que parece tener importancia para él. En nuestro ejemplo, el espíritu desea enseñar un teatro muy conocido en la ciudad de Londres. Ahora bien, el clarividente no se da suficiente tiempo para que la imagen se instale con más precisión. Anticipa entonces, e interpreta la imagen, con lo que conoce o lo que piensa que debe ser. Ve una fachada, columnas, escaleras. Esas imágenes le son conocidas. Concluye que es una biblioteca. Esta interpretación un poco precipitada, puede hacer perder el contacto con el espíritu o deformar totalmente la continuación del mensaje. En efecto, si el espíritu desea mostrar ese teatro, es sin duda porque es importante para él, para hacerse reconocer. Nuestro experimentador, que tiene en mente una biblioteca, y lo ha expresado, puede no recibir más informaciones exactas o coherentes, puesto que ya no son las imágenes y la idea del espíritu las que se perciben, sino las suyas; no habrá pues más correlación. Por supuesto, para trabajar en las mejores condiciones, la elección de las fotos tiene en cuenta esta problemática y la mayoría de las fotos presentadas contienen los menos detalles posible. Se presentan sobre todo retratos. Sin embargo, el objetivo es superar este freno gracias al trabajo regular. Idealmente, el experimentador debe ser capaz de trabajar sobre toda clase de fotos sin tener en cuenta los elementos que la componen.

En conclusión, diremos que el inconsciente y la imaginación pueden entrar en acción durante un trabajo de clarividencia, en forma natural y fuera de la voluntad del clarividente en desarrollo. La interpretación es una acción consciente difícilmente identificable. Sin embargo, estos tres elementos son indisociables y son lo que constituye todo el atractivo, pero también toda la dificultad, del desarrollo de una facultad como la clarividencia, mediúmnica o no, que puede extenderse a todas las otras mediumnidades, por cuanto se trata de olvidarse de sí mismo en pro de otro pensamiento que no es el suyo, de otra entidad distinta a su propio “yo” profundo. Esa es toda la ventaja de una estructura experimental compuesta por espíritas informados, conscientes de las leyes que rigen la manifestación del más allá y de las dificultades del desarrollo, especialmente mediúmnico. En efecto, los sujetos que desarrollan una facultad están atendidos y pueden trabajar con toda confianza y sin trabas. Es necesario poder y saber decir todo y expresar lo que se siente. Todos los trabajos son analizados, teniendo en cuenta los elementos que acabamos de desarrollar en este artículo.

sábado, 15 de febrero de 2020



                                 EL PENSADOR ESCULTURA DE AUGUSTO RODIN


LE JOURNAL SPIRITE N° 89 JUILLET 2012
DOSSIER TELEPATÍA Y FUERZA DEL PENSAMIENTO
LA ACCIÓN DEL PENSAMIENTO EN EL MÁS ALLÁ
por JOCELYNE CHARLES

El espíritu encarnado está constantemente en actividad, y para hacerse comprender por los otros, utiliza su cerebro para expresar sus pensamientos por medio de la palabra. A veces le es difícil expresar exactamente lo que siente, por no encontrar siempre las palabras justas para decirlo. Pero más allá del lenguaje, el pensamiento se transmite inconscientemente, sigue siendo una fuerza cuyo poder aún se desconoce en parte. El pensamiento: lenguaje del espíritu Quizás les haya sucedido a ustedes que reciben una llamada telefónica, o la visita, de una persona en la que estaban pensando poco tiempo antes y en ese momento le dicen: “¡Justamente estaba pensando en ti!” Es la telepatía, función que responde a la naturaleza profunda de cada uno de nosotros. Puede desarrollarse en ciertas personas más sensibles que otras y capaces de emitir, o recibir, una información. Eso significa que el pensamiento de un individuo puede ser captado por otro sin que intervenga un sentido físico. Siendo la naturaleza del hombre ante todo espiritual, el pensamiento, atributo esencial del espíritu, tiene las mismas características en estado encarnado que en estado desencarnado. Es una fuerza vibratoria que trasciende a la materia. Para comprender esta fuerza del pensamiento, es necesario admitir la naturaleza espiritual del hombre, la existencia del espíritu y del doble periespiritual. Nuestro espíritu preexiste al cuerpo físico y continúa existiendo después de la muerte para proseguir su evolución. Pensar es concebir una reflexión por medio de un trabajo del espíritu para llegar a las ideas, las opiniones y las nociones intelectuales. El pensamiento pertenece al hombre, en todos sus estadios de evolución. Vivos o fallecidos, seguimos pensando.

Los tres estados del pensamiento
 Cuando pensamos, emitimos un fluido. Este fluido es el vehículo del pensamiento, como el aire es el vehículo del sonido. El pensamiento dirigido es un fluido que se exterioriza desde el sujeto emisor para convertirse en vibración. Cuando esta vibración alcanza su objetivo, se convierte en efluvio. Estos tres estados del pensamiento nos han sido enseñados por los espíritus. Nosotros “emitimos” permanentemente, actuamos sin saberlo. Emitimos vibraciones que se propagan, que alcanzan su objetivo e igualmente las recibimos. ¿En qué se convierte ese pensamiento una vez emitido? Alcanza más o menos lo que le rodea, nuestro planeta, los seres que lo pueblan, los seres desencarnados. Así, por la naturaleza de sus pensamientos y según su conciencia, el hombre actúa permanentemente sobre su medio. Todos los pensamientos, buenos o malos, constituyen un inmenso campo vibratorio que crea un ambiente espiritual general entre los humanos y sobre el planeta. La fuerza del pensamiento como medio de acción Podemos utilizar nuestra fuerza de pensamiento para actuar. El resultado obtenido está a la medida de la voluntad, la sinceridad y el sentimiento del emisor. Ciertos espíritas pueden ser invitados por los espíritus que se manifiestan en el seno de nuestra Asociación, para trabajar por medio del pensamiento a favor de una causa muy definida. Estas misiones son de orden individual o colectivo.

¿Rezar o pensar?
La idea de que la oración puede actuar sobre los seres y los acontecimientos se encuentra desde siempre, en todas las religiones y en numerosas corrientes espiritualistas. La oración es la formulación de un pensamiento, generalmente positivo, hecho por el espíritu y cuando se practica colectivamente, en una misma orientación, esta energía se decuplica tantas veces como emisores hay. He aquí la definición dada por un espíritu, de lo que debe ser la oración pero también de lo que no debe ser: “… La oración no es una expectativa, sino una acción del espíritu responsable que da su amor. La oración no es un recitativo sino un verbo que lleva su función hacia aquel que la necesita. La oración no consiste en rogar falsamente a Dios con aire contrito y el rostro contraído de dolor. La oración es una alegría, una función inherente al espíritu, una telepatía del alma. La palabra degradada por los hombres ha perdido su sentido original. Recen, recen sí, amigos míos con todas sus fuerzas, es decir con todo su deseo de aportar al otro lo que espera de ustedes…”

Hay oraciones que no hacen intervenir a una entidad particular.

Se tratará de dirigir su pensamiento, su oración de curación, por ejemplo, hacia sí mismo o hacia otra persona. Es la utilización de la fuerza del pensamiento, del pensamiento positivo en favor del prójimo. Y hay oraciones que harán un llamado a una fuerza que nos es superior: Dios. Los espíritas añadirán a los espíritus, a los guías. Citemos un extracto de mensaje: “… Dar, amar, compartir son los verbos a ser recordados cuando se les añade la función esencial del espíritu que es el pensamiento. Pensar bien, pensar auténtico, he aquí una construcción extraordinaria a su alcance, mis caros amigos espíritas. El que piensa bien, el que piensa correctamente, activa entonces a su alrededor un conjunto perfectamente coherente de ondas positivas que en vez de dispersarse en forma azarosa, sabrán alcanzar el objeto humano de la demanda, o mejor aún, al espíritu o los espíritus desencarnados protectores, para que esta demanda, si es justa, sea satisfecha de manera efectiva…” La acción del pensamiento, ya sea colectiva o individual, ya sea cadena fluídica u oración, es producto del espíritu que piensa, que imagina. Dirigidos dentro de una red de ondas y vibraciones, sus pensamientos serán recibidos.

La ayuda a los parientes fallecidos
Enfrentados a la muerte, ante el fallecimiento de un pariente, existe una acción simple y determinante al alcance de todos. Cualquiera que desee actuar por medio del pensamiento puede formar una cadena fluídica. Una cadena fluídica consiste en emitir un pensamiento, una oración, hacia ciertos objetivos precisos. Puede permitir a un ser recientemente fallecido comprender su nuevo estado, apartarlo de una eventual turbación y ayudarlo a franquear el túnel que lo conducirá al más allá, hacia su guía, hacia aquellos a quienes ha amado y conocido. Esa acción puede ser realizada por todos nosotros. Para hacer una cadena, son necesarias por lo menos tres personas, darse la mano formando un círculo y pensar intensamente en el espíritu a ser ayudado. He aquí una forma de proceder: fijen su espíritu en la persona, imagínenla, concreten esta situación con imágenes mentales, luego, por medio del pensamiento, entablen un diálogo llamándola por su nombre, aportándole las informaciones necesarias para su comprensión, a saber, que su espíritu vive siempre, que de alguna manera debe despertar en serenidad, entrar en el túnel, transitar por allí, que percibirá una luz, que debe avanzar y reunirse con su guía que le espera. Esto durante tres a cuatro minutos, luego hay que romper la cadena soltando rápidamente las manos. Puede acompañarla una música apropiada. Esta acción puede repetirse dos o tres veces, o más, en los días que siguen, sobre todo si se trata de una muerte violenta como un suicidio o un accidente. La cadena fluídica no es el único medio de acción. También pueden realizarse acciones para circunstancias más generales, dentro de una unión de pensamientos dirigidos hacia los espíritus guías.

Ejemplos de acciones de pensamiento
Nuestros fluidos son útiles y esenciales en el mundo invisible. Si son dirigidos voluntaria y conscientemente, se conjugan con los de los espíritus para influencias y acciones que van en el sentido de la evolución del planeta Tierra. Los espíritas se reúnen a fin de unir su fuerza de pensamiento para actuar en una orientación común, definida de antemano. El pensamiento dará en el blanco y con un trabajo regular, se obtendrá un resultado. Numerosas son las causas a defender en nuestro planeta, para el progreso de nuestras sociedades. Por eso, las misiones de pensamiento reúnen varios temas por ejemplo, la paz en el mundo, el fin de la pena de muerte, el fin de la miseria, el equilibrio del entorno natural del planeta, etc.

Pensar la paz
El equilibrio de nuestro mundo es frágil. Muchos países aún sufren la guerra, trágica consecuencia de las acciones humanas donde el poder y el dinero dominan las decisiones políticas de ciertos dirigentes. Los que luchan por la paz arriesgan su vida y con frecuencia terminan asesinados. Actuar por medio del pensamiento, conjuntamente con el mundo de los espíritus, en conciencia y en amor puede influenciar las decisiones de los hombres y modificar el curso de las cosas. Las relaciones humanas se fundan a menudo en el dominio y el egoísmo. Pensar, rezar para que el hombre no sucumba a la tentación del odio y la violencia, sino que obre por la paz, por un mundo más justo, es el papel de los humanos conscientes del mundo en que viven y conscientes de su fuerza pensamiento.
  
Pensar el fin de la turbación de los espíritus que sufren
Cuando un individuo muere violentamente, su espíritu no se desprende inmediatamente de su envoltura carnal. La separación del cuerpo y el espíritu se produce muy lentamente, de modo inconsciente, mientras el espíritu sigue sintiendo los sufrimientos inherentes a su forma de desencarnación. Queda fijado en ese instante. El tiempo se detiene para él en el momento de sus últimos instantes. El tiempo se perpetúa entonces en un eterno presente. Después de una muerte brutal, le haría falta mucha fuerza y certeza al espíritu para no estar en turbación. Para el espíritu que vive la turbación en forma duradera, no hay verdaderos contactos con el más allá. Puede percibir el llamado de su guía, puede sentir presencias, pero por temor y porque su conciencia está alterada, rechaza la tentativa de contacto y se repliega sobre sí mismo, se encierra en su imaginación o bien permanece detenido en el traumatismo de su muerte brutal. El bloqueo es tal, que el espíritu en turbación sólo percibe lo que imagina. En ciertos casos, percibe el entorno humano que ha dejado, pero su contacto con la realidad del más allá no será efectivo sino después de haber vivido el paso del túnel. En el seno de las sesiones espíritas, recibimos a estos espíritus atormentados. Los guías no pueden llegar hasta los espíritus en turbación, aún demasiado impregnados de nuestras vibraciones materiales. No son escuchados. Sin embargo, los espíritus que sufren, todavía muy cercanos a nosotros, pueden oírnos. Cada uno a nuestro modo, espírita o no, podemos ayudarlos por medio de la oración y la fuerza del pensamiento. Como espíritas, utilizamos la mediumnidad dentro de una sesión organizada: es la sesión de liberación. El acto espírita esencial consiste entonces en emprender la liberación de estas almas turbadas, atormentadas, por medio del diálogo, la fuerza de convencimiento, la oración, con miras a ayudarlas a tomar conciencia de su nuevo estado. Durante esta sesión particular, el soporte musical es una ayuda a la oración y al recogimiento, para el médium y los participantes, lo cual refuerza la eficacia del pensamiento dirigido. Las energías se suman y se concentran en forma de un fluido que se traslada en la onda vibratoria y se transforma en efluvio, envolviendo al espíritu para alcanzar lo más profundo de él y despertarlo a su conciencia espiritual. Durante estas sesiones de liberación, el pensamiento de los espíritas y el de los espíritus se conjuga en el mismo instante, los unos impulsando al espíritu fuera del campo de su erraticidad, y los otros atrayéndolo hacia la salida del túnel que representa el verdadero paso al otro mundo. 

Pensar la liberación de los espíritus malos El más allá es el reflejo de lo que conocemos en la Tierra, es decir un mundo donde se encuentran el bien y el mal, el amor y el odio. El más allá no está poblado sólo de buenas intenciones. Los espíritus que nosotros calificamos de “malos” utilizan voluntariamente su relativa conciencia para seguir propagando ideas de odio, destrucción, crimen o venganza, manipulando mentalmente a ciertos seres humanos que se convierten entonces en instrumento de sus pensamientos y de sus deseos. La acción de los espíritas consiste en liberar a esos espíritus. En las sesiones, con la presencia de un médium, cada participante concentra sus pensamientos en el espíritu en rebelión y piensa su pedido de perdón, piensa en su vuelo hacia el guía que le espera. Estos fuertes pensamientos, aunados al diálogo, llegan progresivamente al espíritu y lo debilitan poco a poco. Gradualmente toma conciencia del mal que ha hecho y comienza a dudar, lo cual engendra en él un sufrimiento. Su toma conciencia del mal que ha hecho se expresa en un grito: “¡Perdón Dios mío!” Ese perdón, una vez pronunciado con sinceridad, lo lleva hacia los espíritus y más particularmente cerca de su guía. “Se ha liberado”. Cuanto más se libera el sufrimiento de la turbación y más se libera a los malos espíritus, más reencarnan esos espíritus en mejores condiciones. Lo cual, sin duda, tendrá verdadera repercusión en la evolución de la humanidad en su totalidad.

Nuestra responsabilidad de pensar bien
Viviendo encarnados en las vibraciones de la materia, nuestros pensamientos tienen una acción directa sobre la materia, mientras que el mundo invisible, aun libre de toda traba, tiene una influencia limitada sobre el mundo material. Nuestros fluidos son pues útiles y esenciales al más allá. Si son voluntaria y conscientemente dirigidos, se convierten en una fuerza de oración que se conjuga con la de los espíritus para las influencias y acciones que van en el sentido de la evolución del planeta Tierra.


viernes, 14 de febrero de 2020





LE JOURNAL SPIRITE N° 88 AVRIL 2012
DOSSIER EL GUÍA ESPIRITUAL
por PATRICIA SALIBA

LOS FENÓMENOS PREMONITORIOS

¿Quién no ha tenido nunca esa sensación de profunda ansiedad, de sombrío presagio, o por el contrario, la certeza de un acontecimiento feliz para sí mismo o para su entorno? Oída, sentida, una voz venida desde lo más profundo de su ser, un símbolo percibido, una sucesión de imágenes que anuncian en un lenguaje más o menos enigmático acontecimientos futuros. Estas formas de premonición se manifiestan durante el sueño o en estado de vigilia. A veces se expresan por un fenómeno fónico, como por ejemplo cuando en una familia se producen tradicionalmente golpes, gemidos o ruidos de todas clases para anunciar la muerte de uno de sus miembros. Al contrario, en otros casos análogos, las señales precursoras del deceso de una persona se producen por la aparición en su entorno de un fantasma de difunto, siempre idéntico. Es de hacer notar también, un género de premonición transmitida bajo la forma de impulso motor incontrolable que nos impulsa a acciones que parecen absurdas porque no son motivadas, como volver sobre sus pasos, cambiar de lugar o de ruta, escapando de esa manera a un grave peligro que nos amenazaba sin que lo supiéramos. Si bien un sensitivo capta informaciones por su clarividencia, un individuo sin sensibilidad mediúmnica puede percibir por telepatía con un ser encarnado o desencarnado una voz, una señal que le advierte de un peligro o le da un consejo. Como escribió Léon Denis en su obra En lo Invisible, el encuentro con los desencarnados, con el guía, ese espíritu protector, se revela a menudo por el sueño: “En los sueños profundos o sueños etéreos, el espíritu escapa de la vida física, se desprende de la materia, recorre la superficie de la Tierra, y la inmensidad. Allí busca a los seres queridos, sus parientes, sus amigos, sus guías espirituales. A veces va al encuentro de las almas humanas, libres como él de la carne durante el sueño. Entre ellas se establece un intercambio de pensamientos y de puntos de vista; de esas entrevistas trae impresiones que raramente afectan el cerebro físico, como consecuencia de su impotencia vibratoria. Sin embargo ellas dejan su impronta en la conciencia, bajo la forma de intuiciones y presentimientos, e influyen más de lo que se cree sobre la dirección de nuestra vida, inspirando nuestras resoluciones y nuestros actos”.   Presentimientos En el Journal de la S. P. R.; el profesor. W. F. Barrett recogió este testimonio e hizo una investigación a su sujeto. El capitán Mac Gowan contó el siguiente hecho personal: “En enero de 1877 me encontraba en Brooklyn con mis dos hijos, muy jóvenes aún y que estaban de vacaciones, les prometí llevarlos al teatro una tarde acordada. La víspera yo había ido a elegir, y había tomado, las tres localidades; después de lo cual me había entretenido visitando el interior del teatro, incluido el escenario. La mañana del día fijado, comencé a percibir una voz interior que me repetía con insistencia: ‘No vayas al teatro; acompaña a tus hijos al colegio’. A pesar de mis esfuerzos por distraerme, no podía impedir a esa voz que siguiera repitiendo las mismas frases con un acento más imperativo que nunca; así que hacia el mediodía, me decidí a informar a amigos y niños que no iríamos al teatro. Mis amigos me reprocharon esa determinación, haciéndome observar que era cruel privar a los niños de un placer tan desusado para ellos y tan impacientemente esperado,después de haberles hecho una promesa formal y eso me hizo cambiar de opinión. Sin embargo, durante toda la tarde, esa voz interior no dejó nunca de repetir la orden con una insistencia tan impresionante que, al llegar la noche y una hora antes del comienzo del espectáculo, anuncié perentoriamente a mis hijos que en lugar de dirigirnos al teatro, iríamos a Nueva York a pasar la noche en un hotel vecino a la estación y partiríamos en el primer tren de la mañana. Al hablar así, casi sentía vergüenza de mí mismo, viéndome obligado a comportarme en forma cruel a causa de un sentimiento absurdo que era superior a mis fuerzas dominar. A pesar de todo, partimos para Nueva York.  Ahora bien, ocurrió que aquella misma noche el teatro fue totalmente destruido por un incendio, y que 300 personas perecieron entre las llamas. De haber estado presente, sin duda hubiera intentado la huida por el escenario, al fondo del cual había observado el día anterior una salida reservada; ahora bien, así habría encontrado la muerte, como la encontraron todos los que eligieron esa vía de salida como consecuencia de un accidente que hizo la fuga imposible por ese lado. Y si hubiera estado en el teatro, mi hermana que se encontraba allí, inevitablemente hubiera perecido con los demás, pues habíamos decidido regresar juntos; mientras que estando sola, se decidió a regresar antes del fin del espectáculo. Nunca en mi vida he tenido otro presentimiento, no tengo la costumbre de cambiar de opinión sin buenas razones y, en esa ocasión, lo hice con la mayor repugnancia, completamente a mi pesar. ¿Cuál fue entonces la causa que me obligó, contra mi voluntad, a no ir al teatro después de haber pagado los tres cupones y tener todo dispuesto para pasar agradablemente la noche?” El capitán Mac Gowan explicó al profesor Barrett que la voz interior le resonaba muy claramente, “como si se hubiera tratado de alguien que efectivamente le hablara desde el interior del cuerpo”, y que había persistido desde la hora del desayuno hasta el momento en que condujo a sus hijos a Nueva York.   Este otro caso fue estudiado por el Dr. Hodgson y fue publicado por Myers en su trabajo sobre la Consciencia subliminal (Proceedings of the S. P. R., Vol. XI, Pág. 422). Marshall Wait escribió al Dr. Hodgson con fecha 30 de octubre de 1892:
“Le envío el relato de un incidente donde Ud. verá que mi vida fue salvada porque obedecí a un impulso que ciertamente no tenía su origen en una percepción consciente. Hace varios años, desembarqué en Stillwater (Minnesota) de un barco en el que había descendido el río Sainte-Croix. Era un pequeño barco particular, lo que hizo que ningún vehículo hubiera venido a esperar nuestra llegada. Cuando tocamos Stillwater, yo era el único pasajero a bordo y debí encaminarme solo hacia la posada. Eran las nueve de la noche, el cielo estaba sin estrellas y los almacenes que surgían a lo largo del descenso me impedían distinguir la claridad de la ciudad; finalmente, la hora, las nubes y la sombra de los almacenes se unieron para envolver la bajada en las más profundas tinieblas. Yo había estado una primera vez en Stillwater y conservaba una idea general de la ciudad, aunque hubieran pasado varios años desde entonces; sin embargo, estoy absolutamente seguro de no haber pasado nunca por la localidad donde me encontraba aquella noche. Cuando bajé del barco, percibí a lo lejos las farolas de un puente a mi izquierda; y recordé que el puente estaba situado frente a la calle donde se encontraba mi hotel, me encaminé en esa dirección a lo largo de los muelles. Había recorrido una pequeña distancia, cuando de repente fui presa de un impulso irresistible a volver sobre mis pasos, a lo que instantáneamente obedecí. No veía nada, no sentía nada, no experimentaba siquiera la impresión de un peligro, sino únicamente la irresistible necesidad de volverme atrás. Recuerdo perfectamente que mi razón se rebelaba y me trataba a mí mismo de tonto por haber abandonado la vía directa y haberme encaminado de través, con la perspectiva de perderme en el depósito de una estación tan embrollada y deber subir trepándome sobre alguna reja de diez pies de alto. Me reía de mí mismo y, caminando seguía apostrofándome: ‘¡Pero qué loco eres! ¿Por qué haces esto? ¿A dónde vas?’ Con todo, el impulso era más fuerte que mi razón y yo proseguía siempre, hasta el momento en que encontré el buen camino, luego el hotel; y no tardé en olvidar el incidente. El día siguiente, caí por casualidad en el entorno en cuestión. Descubrí que cuando, la noche anterior, me había devuelto bruscamente, me encontraba a algunos pasos del punto donde termina el plano del muelle que desemboca luego en el agua con una pendiente tan rápida, que nadie hubiera podido mantenerse allí, a menos que se hubiera aventurado con supremas precauciones. Si, en la oscuridad, hubiera puesto el pie fuera de lo plano del camino, inevitablemente hubiera perdido el equilibrio y habría rodado hacia el río; y como no soy experto en natación y me estorbaban un pesado abrigo y un bolso en bandolera, sin lugar a dudas me hubiera ahogado. La importancia del hecho consiste en que (y lo afirmo bajo mi palabra de honor) mi temperamento no es en absoluto impulsivo, sino perseverante y razonador. Por lo tanto, mi acción era contraria a mi naturaleza y las inútiles protestas de mi razón contra un procedimiento que me parecía absurdo y loco, me han persuadido de que este acto sólo es explicable de dos maneras: o fui influenciado por una inteligencia extrínseca o mi ‘subconsciente’ actuó de acuerdo a percepciones que mi ‘yo consciente’ no podía percibir. Subrayo que nunca en mi vida he tenido otra experiencia supranormal más que esta”.

martes, 11 de febrero de 2020



       MÉDIUM EVA CARRIERE ECTOPLASMIA UN ROSTRO BIDIMENSIONAL

LE JOURNAL SPIRITE N° 88 AVRIL 2012
UN OJO SOBRE...  
LA ECTOPLASMIA
por CATHERINE COURTIOL LA ECTOPLASMIA
A finales del año 2011, nuestra asociación ofreció una conferencia en Nancy con, en una primera parte, una exposición sobre el tema de la ectoplasmia de la cual he aquí el resumen.   La ectoplasmia es una particular mediumnidad de efectos físicos. El ectoplasma es una sustancia viva que se exterioriza del cuerpo de un médium; es generalmente por el plexo por donde se la puede ver aparecer, pero igualmente por orificios como la nariz, las orejas o hasta la boca, así como por las extremidades del cuerpo como los dedos. Una vez salido del cuerpo del médium, el ectoplasma es puesto en movimiento por la voluntad de un espíritu desencarnado. Es visible y palpable por todos los participantes a una sesión que, a la vista, pueden observar su color blancuzco o grisáceo y, al tacto, su textura vaporosa o sólida. Se habla entonces de materializaciones que pueden tomar formas humanas parciales tales como partes del cuerpo (rostros, manos), o completas como cuerpos enteros provistos de sus vestiduras. A veces, esta parte exteriorizada puede ser considerable; el doctor Crawford pudo comprobar que, en ciertos casos, el médium podía perder hasta la mitad de su cuerpo. En estos casos de mediumnidades de efectos físicos, el médium establece una comunicación con el mundo de los espíritus desencarnados, que se traduce en fenómenos tales como ruidos, levitaciones de objetos, materializaciones de objetos o de seres vivos llamados también ectoplasmas. A fin de comprender este fenómeno en particular, debemos remontarnos en el tiempo para ubicarnos en la época en que los médiums de efectos físicos eran numerosos. Fue a finales del siglo XIX y comienzos del XX, más exactamente entre 1880 y 1925. Ya Allan Kardec había publicado El Libro de los Espíritus. Cuando apareció en 1857, el público comprendió que el espiritismo encerraba una filosofía y que era una enseñanza.

Numerosos médiums habían recibido mensajes, procedentes de los espíritus desencarnados; estos últimos deseaban dar pruebas de su existencia. Científicos conocidos y menos conocidos organizaron entonces sesiones de experimentación para estudiar los diferentes fenómenos entre ellos el de la ectoplasmia. Estos experimentos fueron realizados con todo el rigor científico de la época en todos los institutos metapsíquicos de Europa y de América. Numerosos médiums se prestaron a las múltiples sesiones. Todas las manifestaciones pudieron ser controladas gracias al rigor y seriedad de los experimentadores que dirigieron todos sus esfuerzos a que no se alegara la idea de fraude. Todos los test y controles realizados durante esas sesiones dieron testimonio de la autenticidad de los fenómenos producidos, de eso no había ninguna duda. En los laboratorios, los médiums estaban rodeados por personas de convicciones diversas y muy pocos conocían la mediumnidad, acudían allí ya sea por simple curiosidad, o con el fin de probar la supervivencia del alma. Algunos de los científicos presentes venían para buscar el error o la superchería pues consideraban a los médiums como histéricos. Y los propios médiums no siempre tenían conciencia de la seriedad de lo que producían. Algunos de ellos estaban allí para hacer avanzar la investigación y otros buscaban comprender lo que les llegaba.

Al final de esos múltiples experimentos, fueron escritos los testimonios. He aquí el del doctor Hodgson, feroz adversario de la mediumnidad que había comenzado su pesquisa con el fin de desenmascarar lo que consideraba una impostura. Después de haber estudiado numerosos casos, declaró, doce años más tarde: “La demostración de la supervivencia me ha sido hecha de tal modo que me quita hasta la posibilidad de una duda”. Hay que decir y precisar aquí que muchos científicos estaban en la misma conducta escéptica. Algunos fueron convencidos y defendieron su certeza con fuerza y coraje ante un público numeroso pues, en esa época, las conferencias que dictaban reunían a miles de personas. Su convicción era tal que una parte de la comunidad científica les dio la espalda, mientras que otros testigos permanecieron escépticos.
En 1923, estos eruditos convencidos firmaron un documento llamado “El manifiesto de los 34”. Eran profesores de medicina, de derecho, miembros de la Academia de Ciencias y de la Academia Francesa, médicos y escritores de gran renombre, ingenieros y expertos de la policía. Los médiums de efectos físicos de esa época eran muy numerosos, se llamaban: Eleonore Piper, Elisabeth d’Esperance, Eusapia Palladino, Daniel Dunglas Home, Florence Cook, Kate Fox, Eva Carrière, Jean Guzik, Franek Kluski y muchos otros más. Los tres últimos fueron estudiados por el doctor Gustave Geley, médico, que formó parte de aquellos valientes investigadores y que llegó a ser director del Instituto Metapsíquico Internacional de París, instituto reconocido como de utilidad pública por el gobierno francés en 1919.

En Inglaterra, la Society for Psychical Research puso en marcha los estudios especialmente con William Crookes, químico y físico. Los estudios realizados con los médiums se apoyaron en numerosas sesiones consecutivas y duraron varios meses. Todos los días, y hasta varias veces el mismo día, los médiums eran sometidos a observación, cualquiera que fuera su estado de salud física. Su particularidad mediúmnica consistía en hacer aparecer, ya fueran materializaciones completas: los espíritus se materializaban gracias a la producción ectoplásmica del médium, creando así un cuerpo físico que tenía todas las características vitales de seres vivos como por ejemplo latidos, una respiración normal, en resumen, una apariencia corporal perfecta; o hacer aparecer manos, rostros, o hasta seres provenientes del reino animal tales como perros, gatos y felinos ante los ojos de una entusiasta asistencia. Y también se vio aparecer plantas.

¿Cuál es el proceso físico posible de todos estos fenómenos?
Ellos no pueden producirse sino gracias a la presencia del periespíritu. El espíritu que quiere comunicarse en ese momento preciso, para hacerse visible va a utilizar, gracias a su periespíritu, la materia exteriorizada del médium así como la energía vital de los asistentes, pero igualmente la energía tomada de los espíritus desencarnados que le ayudan en su cometido. Y es gracias al conjunto de estas energías combinadas que el espíritu logra hacerse visible y tangible. Por la fuerza de su voluntad y de los que le rodean, va a condensar, combinar y organizar todos estos elementos para darles la densidad y la fuerza que desea, así como que el efecto que quiere producir. Es decir, golpear, tocar, hablar, desplazar objetos, producir efectos luminosos y materializar formas vivas. Es por la adición de los fluidos y por su buena concordancia, que el espíritu logra controlar el fenómeno, y con una gran rapidez. Se podría comparar este fenómeno a un nacimiento en acelerado que sería la prolongación de un embrión que da nacimiento al bebé, luego al niño, luego al adolescente y por fin al adulto. Durante una sesión, un científico calculó las fuerzas perdidas de cada uno de los participantes y concluyó que la suma de las pérdidas individuales correspondía a la fuerza media de un hombre. Todos estos fenómenos han sido descritos en numerosas obras, memorias, informes firmados y refrendados, informes de congresos, tratados de investigación y de observación. Han dado lugar a múltiples testimonios, pero lo más importante son las pruebas materiales que han dejado. Para conservar un registro de todas estas manifestaciones, los experimentadores probaron diversos procedimientos. La fotografía fue el primer medio utilizado. Las fotografías fueron evaluadas por varios fotógrafos de oficio que afirmaron estar en presencia de clisés reales. Sin embargo, este procedimiento no se mantuvo porque el relámpago eléctrico producido por el aparato fotográfico podía incomodar y provocar un shock al médium en ejercicio de su función. Los científicos de la época decidieron luego tomar huellas de los miembros humanos para conservar pruebas de lo que veían. Ensayaron con negro de humo pero los resultados conseguidos fueron parciales. Decidieron entonces poner en marcha sistemas que les permitieran obtener y reunir moldes, a partir de impresiones hechas en materiales como arcilla pero eso no era satisfactorio pues era incompleto. Además, la toma en yeso era demasiado lenta. El único procedimiento que, a sus ojos, presentaba la ventaja de obtener moldes muy rápidos y a la vez completos, fue el procedimiento de la parafina inventado en 1875 por el profesor William Denton, un geólogo norteamericano. Se encontraban allí todas las características de los miembros humanos: forma perfecta, arrugas, pliegues, surcos de la piel, uñas, marcas de las protuberancias óseas, de los tendones, a veces de las venillas del dorso de la mano. En pocas palabras, estaba todo. Se obtuvieron así moldes incluyendo manos entrelazadas, la parte delantera de un pie, una mano cerrada y una mano de niño con los dedos doblados y el índice extendido. Expertos estudiaron los guantes de parafina. Los indicios de contracción muscular activa y el arrugamiento de la piel, les permitieron afirmar que los moldes habían sido realizados a partir de manos vivas. Por otra parte, en un testimonio, explicaron que no comprendían cómo se habían conseguido estos moldes. En efecto, la posición de los dedos cruzados de manos juntas o el pulgar en gancho no explicaba cómo había podido retirarse una mano viva de estos moldes sin romperlos o deformarlos. Solamente una desmaterialización del miembro podía explicar el hecho de disponer de un guante vacío. Los médicos que estudiaron estos moldes atestiguaron que se trataba realmente de manos de adultos pero reducidas aproximadamente en un cuarto. Todavía hoy, el Instituto Metapsíquico Internacional de París está en posesión de varios moldes que ya no están visibles para el público.
Durante cerca de ochenta años, los hombres, los médiums y los espíritus han trabajado para demostrar la supervivencia del alma. Se han empeñado en dar pruebas científicas de la existencia del espíritu. Algunos científicos que han participado en estas demostraciones, han comprometido su reputación, algunos médiums han sacrificado su vida, los espíritus desencarnados han dedicado toda su energía a esas fuerzas reunidas, que han sido propicias a la manifestación ectoplásmica.

¿Qué pasa hoy en día?
En verdad, ya no es más la hora de los experimentos, la producción de ectoplasma demanda tal gasto energético por parte de los médiums y de los espíritus que parece inútil rehacer lo que ya se hizo, y muy bien, en el pasado. Los trabajos de investigación impulsados por eminentes científicos como Russel Wallace, Aksakoff, Lodge, Edison y tantos otros, esperan ser exhumados. Los moldes realizados en la época esperan, ellos también, ser explotados según la buena voluntad de hombres y mujeres capaces de hacer resurgir estos elementos del pasado. Hoy, debemos reflexionar en el sentido de la manifestación de los espíritus, debemos reflexionar en el porqué de la vida, ya sea en la Tierra o en otra parte. Para eso, los intermediarios mediúmnicos de calidad, como los de nuestro Círculo, se movilizan a fin de recibir y perpetuar la manifestación del más allá. Las mediumnidades se diversifican para llamar la atención de los humanos, como las mediumnidades artísticas o terapéuticas. Estamos en tiempos en que el espiritismo puede manifestar su fuerza para el avance de la humanidad esperando, una vez más, que los científicos vengan a dar testimonio de la realidad de los fenómenos.

lunes, 10 de febrero de 2020



                                                            JEAN PIERRE- GIRARD                                     


LE JOURNAL SPIRITE N° 88 AVRIL 2012 
LA PSICOQUINESIA
LA FUERZA DEL ESPÌRITU

Definición: La palabra “psicoquinesia” tiene dos raíces griegas: psycho que quiere decir la psique, el espíritu; y kinese la energía cinética, el movimiento. La psicoquinesia es pues la acción del espíritu humano sobre la materia, que transforma la organización de la estructura atómica de las moléculas.

HISTORIA 
 
Entre los pioneros más conocidos que se han interesado por el estudio de la psicoquinesia, se encuentran:   Charles Richet (París, 1850-1935). Médico y fisiólogo francés, fue miembro de la Academia de Ciencias y de Medicina y presidente honorario del IMI de 1930 a 1935. Recibió el premio Nobel de medicina y fisiología en 1913. Curioso por todo, tenía varias pasiones y una de ellas se refiere al estudio de la telepatía, la clarividencia, la premonición y la psicoquinesia por la que se había interesado particularmente. Receloso con respecto a las teorías, daba gran importancia a la realidad de los fenómenos.

Joseph Banks Rhine (1895-1980). Doctor en biología, fue uno de los primeros científicos en utilizar los métodos estadísticos para estudiar las percepciones extra-sensoriales y la psicoquinesia. Realizó la mayoría de sus investigaciones sobre parapsicología en la Universidad de Duke en Carolina del Norte donde era profesor. En 1934, Rhine recibió la visita de un joven jugador. Después de haber comparado notas sobre las condiciones que permiten salir bien en los test psíquicos, observó que condiciones similares parecían favorecer su suerte cuando jugaba apostando. Además, declaró que a veces él mismo era capaz de ejercer un control del espíritu sobre la materia en juegos de lanzar los dados. Rhine comprendió que la experimentación preliminar sería rápida, fácil y poco onerosa. Los resultados fueron lo suficientemente alentadores como para justificar investigaciones más profundas. Rhine prosiguió los trabajos de Charles Richet, consistentes en utilizar test estadísticos para sus investigaciones. Ya sea en el campo de las percepciones extrasensoriales o de la psicoquinesia, Rhine presentó resultados estadísticamente significativos. Desde entonces varios equipos de parapsicólogos han tratado de reproducir los resultados de Rhine, algunos lo han conseguido y otros no.

J. Barret Hasted, físico (1921-2002), estudió en el Winchester College donde obtuvo un primer premio en ciencias por un método de medición de velocidad y distancia por medio de ondas sonoras reflejadas, un principio que más tarde sería utilizado en los radares y sonares. Prosiguió sus estudios de química en el New College de Oxford. Después de su Doctorado, volvió al departamento de física del University College en Londres. En 1964, publicó La física de las colisiones atómicas y, en 1968, llegó a ser Director del departamento de física en el Birbeck College de la University de Londres. Además de artículos en revistas científicas, publicó otros dos libros: Dialectris acuoso y Metal-Bender (Doblador de Metales). Respecto a sus trabajos en psicoquinesia, fue el investigador que hizo el estudio más completo sobre el doblado de metales. Sus sujetos eran principalmente adolescentes que habían desarrollado interés por el doblado de metales, luego de las actuaciones públicas de Uri Geller.

La trayectoria de dos psicoquinésicos
Uri Geller Nacido el 20 de diciembre de 1946 en Tal Aviv, de padres húngaros, pasó su adolescencia en Chipre. Regresó luego a Israel donde participó en la Guerra de los Seis Días para luego hacerse modelo. Empleado en un club, se interesó en la parapsicología e hizo investigaciones sobre psicoquinesia, geobiología y telepatía. Convertido en animador de televisión en los años 1970, afirmó tener la facultad de doblar el metal, de adivinar el dibujo contenido en un sobre, de parar o reactivar relojes a distancia, e hizo varias presentaciones notables en los medios de la época. Estuvo además en el programa Italiques de Marc Gilbert, donde delante de los televidentes dobló una cucharilla por la fuerza del pensamiento.
En 1974, la revista científica inglesa Nature publicó un artículo redactado por dos físicos norteamericanos, Russel Targ y Harold E. Puthoff, sobre el efecto Geller. Los dos investigadores norteamericanos le habían hecho realizar experimentos en el Standford Research Institute. Sus conclusiones fueron positivas: Geller era capaz de producir fenómenos de telepatía y de psicoquinesia. Había nacido el efecto Geller y en la prensa no se hablaba sino de él. Convertido en rico, es autor de dieciséis libros, de una línea de alhajas y de diversos objetos a la venta en su site de Internet.

Jean-Pierre Girard
Desde su más tierna infancia, después de haber sido alcanzado por un rayo y sin estar verdaderamente consciente, a los siete años debió hacer frente a sus primeros fenómenos en su casa o en el patio de la escuela, extraordinarios fenómenos de telepatía que desde entonces nunca pudo reproducir con tanto éxito. A los diecisiete años, durante unas vacaciones, entró en una librería de viejo y descubrió un libro antiguo. Lo tomó entre sus manos para hojearlo y lo volvió a colocar en su sitio. Al salir del tenderete, se tendió en un pequeño parque para aletargarse. Al dormirse, vio de repente desfilar calmadamente una por una las páginas del libro. Se sobresaltó y fue corriendo a casa del librero, rezando para que el libro estuviera allí todavía. Pudo volver a ver exactamente las mismas páginas que había visto desfilar. Se apresuró entonces a comprarlo para tratar de volver a comenzar en su habitación para ver si el fenómeno se reproducía, pero no ocurrió. ¿Por qué no se había reproducido? Él explicó que existía la voluntad y la voluntad es castradora, según sus términos, es el deseo lo que prevalece y no la voluntad. Cuando hacía sus experimentos en laboratorios, realizando torsiones de barras metálicas, siempre estaba en estado de deseo, a pesar de los controles y de la gente que en ciertos casos era hostil, era necesario que olvidara esa hostilidad y ya fuera en un fenómeno de juego, jugaba a mostrarles el deseo. Actualmente, se ocupa de su instituto cuyo objetivo es procurar la formación personalizada para desarrollar las facultades psi y dar conferencias.

El punto de vista espírita
La psicoquinesia es un hecho adquirido en la medida en que concuerda con las leyes conocidas del predominio del espíritu sobre la materia. Es una facultad que puede desarrollarse con un trabajo regular, serio y mucha paciencia. Hace falta para ello la voluntad pero sobre todo tener el deseo, la imaginación, y entonces se hace posible deformar o desplazar los objetos. Para nosotros, los espíritas, la psicoquinesia es sólo una etapa intermedia pues la finalidad es la protogénesis. He aquí la definición que nos da el espíritu Dr. Arbore: “La protogénesis es la acción directa del espíritu sobre el periespíritu, para alcanzar la carne. Nada es imposible para el espíritu, no hay materia definitivamente destruida en la medida en que el espíritu controla esa materia, ya sea el espíritu del encarnado o del desencarnado. La desaparición de la materia a vuestros ojos no significa la inexistencia del doble periespiritual que subsiste en toda circunstancia. Es necesario, pues, actuar directamente sobre esa perpetuidad periespiritual a través de la protogénesis, para poder eventualmente reconstituir de manera parcial la carne anteriormente desencarnada. Ciertos sujetos podrían dirigir su acción en este sentido. La protogénesis puede ser lograda por el hombre en la medida en que éste sepa recibir los consejos del espíritu, pero también impregnarse totalmente. Se tratará entonces de pensar con ardor, con voluntad, con lentitud, en las células periespirituales todavía existentes, con miras a la reconstitución de la carne. Eso representará una prueba extraordinaria del poder espiritual del espíritu sobre su periespíritu pues toca directamente al testimonio ocular del hombre”. El espíritu nos informa que se trata de recrear los tejidos vivientes y que es el periespíritu el que permite considerar su reconstitución.

Siendo el espíritu el principio vital y dinámico de la vida, y el periespíritu el soporte
intermediario por medio del cual la vida se organiza en forma armoniosa desde su aparición en estado embrionario. El espíritu tiene pues la propiedad de organizar la vida a través de su soporte periespiritual, lo que explica las posibilidades reconstituyentes de la protogénesis. Sin embargo, la protogénesis no podrá aplicarse sino en un futuro donde el hombre esté lo suficientemente evolucionado para poder mostrar la trascendencia del espíritu en una acción bien comprendida y controlada. El hombre deberá admitir la existencia del espíritu, del periespíritu, y también de las facultades del espíritu humano que responden a las leyes espirituales.