PROFESOR WILHELM TENHAEFF
TELEPATÍA Y FUERZA DEL PENSAMIENTO
LA TELEPATíA: POSIBILIDADES Y OBJETIVOS
por VALÉRIE FAUVEL ET FABIENNE DUCOURNEAU
LE JOURNAL SPIRITE N° 89 JUILLET 2012
El profesor Tenhaeff (1894-1981)
Parapsicólogo holandés, Wilhelm Tenhaeff observó que personas relativamente cercanas habían recurrido instantáneamente a la telepatía, aun a una distancia nada desdeñable, cuando sobrevenía un problema a uno de los dos sujetos. Él califica como telepatía de crisis las transmisiones de pensamiento y emociones (dolores, angustias, etc.) entre el emisor y el receptor debidas a un problema enfrentado por el emisor.
Aparece como una constante en las observaciones, el hecho de que las mejores parejas telepáticas transmisor-receptor, siguen siendo sujetos de la misma familia, entre madre e hijo, entre gemelos, enamorados, amigos de larga data y a veces entre terapeuta y paciente si hay transmisión de un vínculo emocional. Serían capaces de percibir lo que el otro piensa o siente, cualquiera que sea la distancia que los separa. Los vínculos particularmente fuertes que unen a estas personas facilitarían el fenómeno telepático entre ellas.
Un ejemplo de estudio experimental sobre la telepatía en estas condiciones de proximidad afectiva, fue realizado por Sir Rudolph Peters, profesor de bioquímica en Oxford. Se trataba de una madre que vivía en Cambridge con su hijo, un profundo retrasado mental. La historia llegó hasta Sir Rudolph por vía de uno de sus amigos oftalmólogos. Este muchacho tenía una visión muy mala. Cuando lo
examinó, el chico obtuvo brillantes resultados en el test de la vista que él no podía comprender. Hizo sacar a la madre de la habitación y el resultado del chiquillo fracasó. No lo conseguía sin su madre. Hicieron luego otros tests y encontraron que el muchacho podía lograr toda clase de cosas si su madre estaba allí. Por supuesto, pensaron que esto se debía al efecto “Clever Hans”: señales con la cabeza o cualquier otra que pudiera ser una indicación. Entonces, llevaron a la madre a otra habitación y siguió ocurriendo. Luego, hicieron una serie de experimentos controlados en dos laboratorios a unas cinco millas de distancia, donde se le mostraba a la madre una serie de tarjetas con letras o números, en una secuencia aleatoria y al otro extremo de la línea se decía al muchacho cuándo comenzaba la prueba y debía adivinar entonces de qué letra o cifra se trataba. Todo fue registrado también en cinta por si acaso alguien hubiera replicado que las sutiles señales pasaban por el teléfono. Los resultados de este experimento fueron muy diferentes de los resultados de pruebas de laboratorios normales de parapsicología. De 479 pruebas que implicaban números, la tasa de éxito debida al azar para números de 1 a 10 es del 10%. Él obtuvo un resultado del 32%… y con las letras, en 163 pruebas, la tasa debida al azar es del 4% pues hay 26 letras. El resultado real fue 32%. Son resultados increíblemente significativos, mucho más impresionantes que la parapsicología estándar de laboratorio.
Ese no es un caso aislado. La literatura de investigación psíquica está llena de demostraciones de este tipo. Nunca nadie ha señalado puntos débiles en estos estudios. Simplemente han sido ignorados.
El tipo más corriente de telepatía manifestado en el mundo moderno es probablemente la telepatía en relación con las llamadas telefónicas. Las investigaciones muestran que para una población media, el 80% de las personas afirma que han tenido la experiencia de pensar en alguien que los ha llamado enseguida de manera aparentemente telepática o de haber llamado a alguien que les ha dicho “Qué curioso, justamente estaba pensando en ti”.
Rupert Sheldrake
He aquí cómo se desarrollan sus experimentos: “Encontramos personas que dicen que eso les sucede, les pedimos que nombren a cuatro personas con quienes sería posible que se produjera, habitualmente son amigos cercanos o miembros de la familia y luego se quedan sentadas en casa. Son filmadas, con el teléfono colocado sobre una mesa delante de ellas. Son fijos, por supuesto, pues todos los móviles tienen pantallas de identificación del interlocutor. Saben que van a recibir una llamada a las 10. A las 10 suena el teléfono; es una de las cuatro personas. Antes de descolgar, deben adivinar de quién se trata. No tienen ningún medio racional de saberlo pues la elección se ha hecho al azar diez minutos antes. Por tanto, se trata de una tarea aleatoria. La persona está a kilómetros. Al azar, pueden caer justo una vez sobre cuatro o sea 25%. Teníamos 63 sujetos, los resultados: 45%… Es un resultado extremadamente significativo. Ahora se realizan experimentos sobre telepatía por e-mail. Es un fenómeno similar. Muchas personas han dicho que piensan en alguien y luego reciben un mensaje de él. ¿Es apenas una coincidencia? Tenemos los mismos pasos para los potenciales e-mailers. Éstos son elegidos al azar. Ustedes saben que van a recibir un mensaje en un momento preciso y justo antes, deben adivinar de quién se trata. La tasa de éxito debida al azar es del 25%. La tasa de éxito obtenida es del 46%… una vez más, extremadamente significativa.
La telepatía de los animales es extremadamente corriente.
Muchas personas han tenido experiencias telepáticas con los perros o los gatos. Con Pam Smart, hemos hecho cientos de experimentos, con perros que saben cuando su dueño vuelve a casa. Hemos mostrado que sucede aun cuando las personas vuelven en momentos aleatorios, cuando toman el taxi, eso no es debido al azar. ¡Es altamente significativo estadísticamente y ha llevado a experimentos con un loro vidente que vivía en Nueva York! La propietaria de este loro descubrió que él captaba sus pensamientos. Parecía saber lo que pensaba. Actualmente tiene un vocabulario de 950 palabras. Es el animal parlante más consumado del mundo. Ahora se ha demostrado que los loros pueden hablar en forma expresiva, pero este crea frases y capta sus pensamientos. También interrumpe sus sueños cuando duerme al lado de ella. ¡La despierta comentando sus sueños! La primera vez que escuché eso, no creí que fuera cierto. Hicimos pruebas simples donde le pedí que mirara imágenes en otra habitación y el loro decía lo que ella miraba. Preparamos un experimento filmado con toda una serie de imágenes selladas en sobres precintados en un orden aleatorio. Las abría en una habitación con una cámara. En otra habitación, el loro —sin nadie más, en otro piso— era filmado todo el tiempo. La tasa de éxito fue increíble. En 71 pruebas, acertó 23 veces o sea el 32%. Había 19 palabras posibles. Este resultado es inmensamente superior al azar”.
¿Coincidencias, según algunos, o verdadera transmisión del pensamiento?
La definición de espíritu según la filosofía espírita nos da una interpretación lógica: el pensamiento es definido como una energía, es el atributo esencial de nuestros espíritus. Utilizado tanto en forma consciente como inconsciente, es el medio de intercambios y de comunicación. Esta energía exteriorizada transporta un cierto número de informaciones precisas cuando el pensamiento es consciente, y cuando no lo es, conduce toda una carga sentimental. Lo cual es definido a través de este extracto de mensaje espírita: “…Con motivo de ciertas circunstancias emocionales, el individuo puede tener, en medio de su cotidianidad, estados de telepatía repentina y, por consiguiente, de clarividencia repentina. En general, el recuerdo será notable. No se trata de un desarrollo cualquiera de mediumnidad clarividente. Se trata de un hecho real relativo a vuestra naturaleza eminentemente espiritual…” Igualmente nos ha sido revelado que “el mundo de los druidas conocía la virtud y la fuerza esencial de la naturaleza de los hombres, es decir del espíritu, y por consiguiente, la fórmula telepática. La telepatía se transporta por el espacio de los hombres sin ningún límite. Es por eso que todos los que, en el tiempo druídico, a la vista de la naturaleza tenían conciencia de la presencia de un Dios en el universo y de un espíritu en sus cuerpos, buscaban sin cesar entrar en contacto con todas las fuerzas vivientes de la tierra, ellas también en búsqueda, cualquiera que fuera la latitud”. Muchos contactos telepáticos tuvieron lugar, pues, entre el Egipto de Tutankamon, de Ramsés II, de Nefertiti, y los druidas que habitaban la tierra de la Armorique. La universalidad de la fuerza del pensamiento que, en efecto, no tiene ningún límite. No era difícil a un pueblo en búsqueda poder transmitir por telepatía el resultado de su búsqueda a otro pueblo en búsqueda: “La telepatía era nuestro lenguaje principal, nuestro lenguaje cotidiano. Si uno de nosotros se encontraba en desamparo, cualquiera que fuera la circunstancia de ese desamparo, nos llamaba por telepatía. La telepatía nos permitía responderle enseguida pero no sólo responderle, sino también localizarlo en la geografía de los lugares donde corría el riesgo de perecer y enseguida algunos de nosotros podíamos acudir junto a él”. En un sueño magnético que describe la vida druídica, se indica que la telepatía era estudiada desde los diez años. “Veo un megalito, más grande que los otros. De cada lado se encuentra un niño, con la oreja apoyada contra la piedra. Es un poco el sistema de las tarjetas. Se envían figuras geométricas por el pensamiento. Cada uno dispone de cubos, triángulos, esferas y otras formas de madera. El maestro comprueba cada envío y cada recepción. Permanece de pie delante de la piedra. Un niño envía la esfera, la piensa con mucha fuerza. El otro niño, que recibe muestra al maestro el objeto recibido. El trabajo telepático es repetido a cada error hasta que el emisor y el receptor están de acuerdo. Sólo le hacen falta algunos meses a los niños para acostumbrarse a esta gimnasia del espíritu”.
Hemos podido hacer una pregunta relativa a la transferencia, fenómeno encontrado en medicina: reacciones afectivas conscientes e inconscientes que experimenta el paciente con relación a su médico. “Uno no puede definirla, en el plano afectivo, sino a partir del fenómeno telepático. La transferencia es una forma de telepatía; esta es la manera más simple en que se la puede definir. La carga afectiva y psicológica de cada individuo es objeto de una transferencia permanente y cotidiana fuera de toda forma de terapia, a nivel del trabajo, de la familia, de la sociedad, a nivel del conjunto de las relaciones que establece también esa cotidianidad. Vivís en una transferencia permanente, vivís en una telepatía permanente. La transferencia, de manera más precisa y más limitada en el campo de la terapia, es una transferencia que es igualmente naturaleza”.
Otra respuesta relativa a los animales:
“El mundo animal está regido según la ley de evolución dentro de la moralidad ambivalente, es decir, en la balanza del bien y el mal. Hay animales más o menos evolucionados. Por consiguiente, a veces, cuando el animal no es muy evolucionado, puede mostrar una cierta brutalidad. El animal puede mostrar un cierto número de elementos negativos y, especialmente, en el plano fluídico. A este propósito, sepamos revelar toda la fuerza de la naturaleza humana frente a esta posible agresividad. Lo sabíais vosotros, y lo sabe él también, con frecuencia el domador está en telepatía con los animales a los que trata justamente de dominar y hacer obedecer sus mandatos. Os puedo asegurar que esa telepatía del domador, y no se trata sino de un simple ejemplo entre tantos otros, es profundamente percibida por la naturaleza animal. Así, el hombre puede responder a eventuales agresiones de animales de poca evolución no por medio de la brutalidad física, sino por el fluido del pensamiento”. “(…) La telepatía es universal y puede efectuarse dentro de un reino o entre cada reino, ya sea humano, animal, vegetal o mineral. El pensamiento atraviesa todas las formas vitales, y debe saber encontrar su conjugación armoniosa dentro de estas mismas formas que no tienen sino una sola razón de ser: vivir juntos en nombre de la ley del amor”.
La telepatía en nuestra Asociación:
En el seno de nuestra Asociación, algunos practican la telepatía en forma regular con las cartas de Zener y otra vez han obtenido resultados, muy significativos. Y además, esta transmisión del pensamiento, consciente o inconsciente, puede explicar también otra facultad del espíritu: la clarividencia. Los llamados clarividentes tienen la posibilidad de recibir el pensamiento del prójimo. Esta facultad es ampliada entonces pues les permite recibir informaciones del inconsciente del sujeto, podrían descubrir un problema físico, el comienzo de una enfermedad de la cual la persona no tiene conocimiento. Para explicarla, necesitamos recordar la existencia de los tres componentes del ser humano: el cuerpo físico, el espíritu y un cuerpo sutil, vínculo entre los dos anteriores, llamado periespíritu. Este periespíritu emite vibraciones, fuente de información sobre nuestro estado psicológico o nuestro estado de salud. Es por eso que el clarividente también va a entrar en telepatía más con la conciencia del sujeto que con todo un conjunto de datos reales pero desconocidos de éste, informaciones recibidas por el clarividente bajo la forma de clisés y sensaciones. Contrariamente a la telepatía, esta facultad no pertenece a todos. El espíritu utiliza igualmente la telepatía para imprimir su diseño, la elección de los colores en su intermediario el médium artista. El radiestesista está en telepatía con la materia. Durante los sueños magnéticos, el proceso empleado para transmitirnos el mensaje también es telepático: “Cuando el médium ve en el más allá, cuando nos mira, tenemos entonces, apariencia humana, para él y voluntariamente. Entonces puede pensar que le hablamos como les hablo yo actualmente. En verdad, no es nada; esta apariencia se establece simplemente a fin de tranquilizarlo y de manera que no se extravíe de las palabras que deseamos transmitirles. Por consiguiente, utilizamos directamente la telepatía hacia él, transmitida luego a su cuerpo físico que la restituye a ustedes por medio de la palabra”.
La telepatía, ¿para quién y para hacer qué?
La respuesta se nos da en diferentes mensajes: “La telepatía debe ser reencontrada, debe ser enseñada de nuevo; nosotros no dejamos de hacerla y de subrayarla con vosotros. Es cierto que vuestro mundo moderno no se presta fácilmente a este ejercicio, tampoco a la clarividencia, la psicometría, o hasta a nuestro contacto. Los ruidos disonantes de vuestro mundo moderno impiden demasiado la presencia de fenómenos simples, verdaderos y naturales relativos a vuestros espíritus”.
Junto a personas retrasadas mentales. “Hay que enseñar a los futuros padres todas las formas del espíritu con el poder que éste puede manifestar. Feliz será, pues, el minusválido recibido en su familia de conciencia, en su familia espírita, pero sobre todo en esta familia que no lo acoge para poseerlo sino para amarlo y seguir esperando en él. Es inútil, tanto para un terapeuta como para una familia emprender una relación con el minusválido, en la medida en que el terapeuta o dicha familia no hayan comprendido antes todo lo que se puede recibir de este minusválido. Existe una laguna en ciertos educadores, psicólogos o en ciertas familias, esa laguna es fácil de comprender: dar, pero dar con orgullo, tener de alguna manera la altivez del acto. Eso, por supuesto, de ninguna manera sirve para nada, sino para turbar más al minusválido. El don de sí mismo es ante todo virtud de humildad, en la telepatía cierta que podrá establecerse un día entre el llamado minusválido y el que viene a ayudarlo con gran sinceridad. Se acerca el día en la lucha espírita, en el combate espiritualista, en que la telepatía se volverá natural, una circunstancia cotidiana. Entonces, mucho más allá del lenguaje, ese mismo lenguaje será encontrado por el pensamiento directo”.
Junto a personas que sufren:
“El que actúa con fuerza, con determinación, con amor, a nivel de su pensamiento para exteriorizarlo, para difundirlo, para que ese pensamiento sea dirigido convenientemente en favor del que sufre, está en telepatía inconsciente con el que sufre. El que sufre en su carne o en su espíritu recibe ese pensamiento, lo registra, aun sin saberlo, aun sin percibirlo, es un registro de naturaleza inconsciente”.
“La oración es una alegría, una función inherente al espíritu, una telepatía del alma. La palabra prostituida por los hombres ha perdido su sentido primario. Rezad, sí, rezad, amigos míos, con todas vuestras fuerzas, es decir con todo vuestro deseo de aportar al otro lo que él espera de vosotros”.
Esa es una invitación de los espíritus que nos alientan, os alientan a desarrollar esta facultad inherente a la naturaleza espiritual de cada uno.

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