Este es un punto de reunión virtual de estudiosos del Espiritismo codificado por el Maestro Allan Kardec, pero, enmarcado dentro del contexto paradigmático actual, como sistema filosófico racionalista y librepensador ajeno a todo misticismo religioso.

domingo, 19 de enero de 2020



                                      
                                                 LAS HERMANAS FOX
DOSSIER
FANTASMAS Y CASAS ENCANTADAS

LOS POLTERGEIST
por SÉBASTIEN DAMIN

LE JOURNAL SPIRITE N° 103 janvier 2016
 
MÉDICOS LLAMADOS DE URGENCIA 

Una niña salva a su mamá
Cierto doctor Weir Mitchell, fue despertado por alguien que tamborileaba en su puerta. Cuando la abrió, vio a una niña pequeña que le suplicaba que fuera a ver a su madre enferma. Fueron los dos a la cabecera de esta mujer que así pudo recibir el tratamiento adecuado. Pero cuando el doctor hizo el elogio de la pequeña a su mamá, la sangre se le heló en las venas, pues ésta le informó que ella había muerto un mes antes.

Un papá salva a su familia
En una carretera desierta, en la campiña inglesa, en medio de la noche, un hombre surgió en la oscuridad y pidió ayuda a una pareja de médicos que en ese momento se desplazaba en su auto. El Sr. y la Sra. McPherson se dieron cuenta enseguida de que aquel hombre estaba herido. Él murmuró: “He tenido un accidente. ¡Ayúdenme!” lo hicieron subir a la parte de atrás de su auto y el pasajero les indicó el lugar donde su coche se había estrellado contra un árbol. Dentro, el conductor estaba muerto pero su mujer y su hijo todavía estaban vivos. El Sr. McPherson se ocupó primero del niño y súbitamente, observó que el hombre que los había detenido en la carretera, había desaparecido. Fue entonces cuando vio el cuerpo del chofer muerto, transportado sobre una camilla hacia la ambulancia. Su esposa y él lo reconocieron perfectamente, era el desconocido que los había conducido hasta allí, al lugar del accidente. También identificaron la cortadura que habían observado sobre su mano. Sin su intervención, que permitió un auxilio rápido, su familia no hubiera sobrevivido. ¡Hermosos ejemplos de esta interpenetración entre nuestros dos mundos! Como lo subrayan los Espíritus que se comunican con nosotros, el amor continúa más allá de las fronteras de la materia, es absoluto, es eterno. A pesar de las separaciones, es igualmente cierto que un día encontraremos a aquellos a quienes hemos amado, ya sea en el más allá o bien en las futuras encarnaciones. ¡Qué puede ser más reconfortante!

EL POSTERGEIST
Entre todos los hechos calificados de paranormales, el Poltergeist es ciertamente uno de más extendidos. Designa un conjunto de diversos fenómenos, cuya particularidad es no tener ninguna razón visible, aunque como su nombre lo indica, Poltergeist viene del alemán poltern: hacer ruido y Geist: espíritu, parecen ser fruto de una intención particular. En efecto, las manifestaciones más populares son indiscutiblemente las de golpecitos que parecen no tener ninguna explicación racional, es decir puramente mecánicos. Por otra parte, esto les ha valido a sus autores el nombre de espíritus golpeadores. Estos golpes dados en paredes, techos, puertas y objetos, pueden ser acompañados por movimientos y desplazamientos de objetos. Pueden ser muebles que se vuelcan, ventanas o puertas que cierran de golpe, la vajilla que se rompe… Si bien estos fenómenos a veces se quedan en puramente auditivos, otras veces ocurre, lo cual es más molesto, que la vajilla realmente sea rota y los objetos de la casa puestos patas arriba. Entre los fenómenos de Poltergeist se cuentan igualmente la aparición o desaparición de objetos, su teletransportación a través de paredes sólidas y la levitación. Aquí las sillas vuelan, se oyen palabras, los instrumentos tocan solos, objetos son lanzados, allí las sábanas y las almohadas son arrancadas de la cama, se hacen sentir corrientes de aire frío, o hasta “lluvias de piedras” desafían las leyes de la física; las piedras pueden detenerse en el aire, caer lentamente, alcanzar precisamente un objetivo, golpear sin hacer daño y a veces son calientes y ardientes. Se sabe por los estudios emprendidos por Ernest Bozzano (Los Fenómenos de encantamiento) o hasta más cerca de nosotros, por el comandante de gendarmería Emile Tizané, que estos fenómenos se producen indiferentemente de día o de noche, que generalmente son de corta duración y muy raramente peligrosos.
Generadores de sorpresa, temor y angustia, terreno fértil para la imaginación, estos hechos cuyos rastros se encuentran desde la antigüedad, aún suscitan regularmente incertidumbre en la rúbrica de “sucesos” de nuestros periódicos regionales y están presentes en todas las regiones del mundo. Con frecuencia desconocidos y mal comprendidos, llevan sin embargo en ellos los gérmenes de un trastorno radical en nuestra relación con el mundo, puesto que están en el origen de la revolución mayor que representa el espiritismo, que nacería luego de una historia de golpecitos dados en los Estados Unidos en 1848.

LAS HERMANAS FOX
Para esa fecha, la familia Fox era molestada regularmente en su casa por ruidos cuyo autor se buscaba en vano. A veces no era más que un simple golpe que se dejaba oír; otras veces, se diría que los muebles eran desplazados. A partir de mediados de marzo, esos ruidos iban a subir progresivamente en intensidad hasta la noche del 31, cuando las manifestaciones se volverían fuertes y continuas. Fue entonces cuando la joven Kate Fox desafió al autor de los golpes a que repitiera los chasquidos de sus dedos. A cada chasquido de dedos, se dejaba oír una respuesta. Fue un momento crucial: se dieron cuenta de que aquellos golpes eran fruto de una inteligencia invisible con la que era posible comunicarse. Esa tarde, los vecinos llegaron en masa; no fueron menos de doscientas personas que se apresuraron a rodear la casa y comprobaron el fenómeno. Pasarían buena parte de la noche interrogando a esa fuerza inteligente. Las primeras preguntas se plantearon de manera que el Espíritu pudiera responder por medio de cifras, luego uno de los vecinos pondría a punto un código simple: recita el alfabeto y el Espíritu golpea en el momento en que se pronuncia la letra que quiere dictar, esto le permite deletrear palabras. Es así como se enteran de que el que con tanta insistencia golpeaba las paredes dice ser el espíritu de un buhonero, asesinado en esa casa cinco años antes por su dinero. Dijo que su cuerpo había sido enterrado en el sótano, y que quería denunciar el crimen y su asesino. En efecto, años más tarde se encontraría su osamenta en el suelo del sótano… Poco tiempo después, las hermanas Fox se mudaron de ciudad, a casa de su hermana Leah. Pero los golpes siguieron resonando y atrayendo a mucha gente. Progresivamente, se constituyó un grupo alrededor de ellas, que iba a ser impulsado por los Espíritus para dictar conferencias apoyadas en demostraciones. Para esta época ya existía en los Estados Unidos una prensa dinámica y popular que iba a mediatizar el fenómeno. Asociados a la voluntad de los Espíritus de manifestarse en número, el contexto de libertad religiosa que caracterizaba al país en ese período, el reconocimiento de los hechos por personalidades públicas conocidas y la llegada de nuevos médiums, permitió dar amplitud al fenómeno que poco después se extendería al mundo entero por medio de las mesas giratorias. Si para muchos eso representaba solamente la diversión de un momento, algunas personas serias interrogarían los Espíritus de manera crítica y sistemática a fin de comprender el tenor del nuevo mundo que entonces se revelaba. Si bien de alguna manera el espiritismo permite provocar esos Poltergeist, la mayoría de las veces éstos se producen a espaldas de toda intención humana. Pero entonces, ¿cómo son posibles tales hechos? ¿Quiénes son sus autores y cuáles son sus intenciones? ¿Cómo puede una inteligencia invisible actuar sobre la materia?

¿CÓMO FUNCIONA?
En primer lugar la experiencia espírita permitió comprender mejor quiénes eran esos importunos invisibles que venían a enturbiar el descanso de la gente honrada. Los que se manifestaban por golpecitos eran Espíritus que no eran otros que las almas de personas que habían vivido en la Tierra. Conservaban las mismas inclinaciones que cuando vivían. Se supo igualmente que los Espíritus no eran completamente inmateriales; poseían una envoltura semi-material llamada periespíritu. Este último está constituido por fluido universal, suerte de semi-materia que establece el vínculo entre el espíritu y la materia. Mientras que este periespíritu está libre en estado desencarnado, en el momento del nacimiento se vinculará a la materia del cuerpo: se dice entonces que el fluido que lo constituye “se animaliza”. En una gran parte de los testimonios, los Poltergeist están a menudo en relación con una persona calificada de “sensitiva” que llamamos médium, y cuya presencia es indispensable para las manifestaciones. Es necesario el fluido animalizado del médium, sumado al fluido universal del espíritu desencarnado para dar vida momentáneamente a un objeto. La manifestación se detiene cuando la cantidad de fluido ya no es suficiente. Pero, ¿puede el espíritu actuar sin el concurso de un médium? “El espíritu puede actuar a espaldas del médium; es decir que muchas personas sirven de auxiliares a los Espíritus para ciertos fenómenos, sin sospecharlo. El espíritu extrae de ellas, como de una fuente, el fluido animalizado que necesita; es así como el concurso de un médium tal y como lo entendéis no siempre es necesario, lo cual tiene lugar sobre todo en los fenómenos espontáneos”. (Extracto de El Libro de los Médiums) La mediumnidad es una particularidad física del periespíritu presente en ciertas personas, pero que a menudo permanece ignorada. El fluido animalizado es más o menos abundante en el médium y según sus afinidades con el espíritu que quiere manifestarse, los fenómenos tendrán una intensidad más o menos grande
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¿CUÁLES SON LAS MOTIVACIONES DE LOS ESPÍRITUS? ¿QUIÉNES SON ELLOS?
Los Poltergeist que acompañan casos de obsesión o de posesión han sido los más mediatizados, pues son muy impresionantes. ¡Pero nada de pánico! Los estudios han mostrado que, en conjunto, los Poltergeist no son peligrosos sino muy raramente, y con razón… Cuando nos es dado poder comunicarnos con ellos, se comprueba que la mayoría de los Espíritus que provoca estos fenómenos lo hace esencialmente para divertirse. Es una gran parte de Espíritus, más ligeros que malos, la que se divierte con el susto que consigue hacer nacer en nosotros, como ilustra esta manifestación de la abuela de Karine Chateigner, relatada en su libro Entre Cielo y Tierra: “—Tú sabes, yo sé que he regresado, soy un espíritu. Oh, no lo sé todo porque es un poco como antes, no siempre entiendo muy bien. —¿Estás con tu guía? —Sí, tengo un guía, se llama Alexandre, pero ya no escucho todo tampoco. Soy, cómo decirte, un espíritu independiente y no me gusta mucho que se mezclen en mis asuntos. Pero estoy bien, vuelo un poco, soy aérea. Los espíritus son muy numerosos, están allí, te rodean, te hablan y a fe mía, si no escuchas, tanto peor para ti, si escuchas, tanto mejor. Y yo, no escucho, no siempre me gusta escuchar demasiado. Pero sé bien por qué vengo. Y Alexandre, mi guía, creo que me dice que puedes ayudarme en cierto modo. Por eso me envías tus pensamientos, rezas por mí y quizás me vuelva más obediente. Hazlo, eh, pues creo que yo misma, no voy a hacer muchos esfuerzos. Estoy muy bien, estoy descansada, ¡vosotros comprendéis! Es que me cansé mucho en mi vida, trabajé mucho y ahora descanso y eso no es desagradable. —¿Ves a tu hijo, Gilbert, ves a tu familia desencarnada? —No siempre, un poquito pues tú me conoces, me encanta divertirme, desplazar un pequeño objeto, así. —¿En casa de quién lo haces? —Y claro, en las casas de los que tienen miedo, es muy divertido. Se vuela, no se siente nada, sabes. Tocas tus manos pero no tienes manos, entonces vuelas y esto se mueve, es muy divertido cuando esto se mueve; ah, me encanta eso. —Sí, pero es preciso que no te quedes así, debes escuchar a tu guía Alexandre. —Sí, yo lo creo, pero soy disipada. —¿Verás a mamá, tu hija, de vez en cuando?
—¿Crees que se asustaría? Entonces iré a volar encima. —No, Abuelita, ya no hace falta, yo te aportaré la fuerza. —Estoy muy bien, Dios existe ciertamente pero yo, existo como antes, es preciso que cambie. Buenas noches Señores-Señoras y gracias a ti, Karine, si puedes ayudarme”. Se trata aquí de un espíritu bromista cuyo único fin es divertirse, pero las motivaciones de los Espíritus siguen siendo numerosas. En efecto, un Espíritu que está en el origen de un Poltergeist puede estar en turbación: al no querer dejar su casa, intenta expulsar de ella a los intrusos, o bien muerto en forma brutal, permanece en el lugar de su desaparición como fue el caso en la familia Fox. También puede querer ejercer una venganza sobre un individuo en particular al que seguirá de una casa a otra… Sin embargo, las intenciones de los Espíritus pueden ser más nobles: pueden querer advertir a alguien de un peligro que le acecha, pedir ayuda o hasta desear reparar una mala acción… Se comprende entonces todo el interés que hay de poder comunicarse con ellos, pues conociendo sus intenciones es posible actuar en consecuencia, enviar nuestros pensamientos en buena dirección para ayudarlos o liberarlos y escucharlos cuando tienen mensajes que hacernos llegar. Mucho más que un simple fenómeno paranormal, los Poltergeist son efectos de un mundo invisible que nos rodea sin cesar y que desea llamarnos la atención. Si estos hechos son producidos por Espíritus que todavía están cercanos a la Tierra, son ante todo la voluntad de espíritus decididos a llamarnos la atención, a convencernos de que existe una vida después de la muerte y de que es posible el diálogo entre nuestros dos mundos. ¿Se manifiestan los Espíritus regularmente en el mundo corporal? “Cada día, hombres y mujeres reciben la chispa, reciben la señal, el gesto, la presencia del espíritu en los mundos encarnados y esto es cierto para numerosos planetas. Penetramos en la cotidianidad de cada uno, en las casas. Golpeamos las paredes de esas casas. Desplazamos objetos, provocamos la consciencia de cada uno en su sueño, aportamos nuestra luz por no decir nuestra luminosidad. Nuestros fantasmas vivos se manifiestan en múltiples lugares y sin embargo, el hombre calla, no se atreve a decir que existimos”. (El Nuevo Libro de los Espíritus de Karine Chateigner). Los Poltergeist son señales enviadas por el más allá, nosotros somos libres de prestarles atención o desconocerlas. Son mucho más frecuentes de lo que se cree, pero lo más frecuente es que los testigos de estos fenómenos no se atrevan a hablar por temor al ridículo y esos ruidos generalmente se pasan en silencio. Si bien puede parecer difícil formar parte de una vivencia, por cuanto estos fenómenos pueden importunar nuestras concepciones establecidas y suscitar la incomprensión o la burla, es sin embargo muy importante hablar de ellos. Nuestros testimonios sumados harán nacer cuestionamientos cuya puesta en juego sobrepasa nuestras respectivas individualidades, pues ellos participan en el reconocimiento de la existencia de una vida después de la muerte, en la posibilidad de comunicarse con nuestros fallecidos y en la existencia de un origen divino común a todos los hombres.

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