Este es un punto de reunión virtual de estudiosos del Espiritismo codificado por el Maestro Allan Kardec, pero, enmarcado dentro del contexto paradigmático actual, como sistema filosófico racionalista y librepensador ajeno a todo misticismo religioso.
domingo, 12 de enero de 2020
LE JOURNAL SPIRITE N° 87 JANVIER 2012
DOSSIER GABRIEL DELANNE
“LA EVOLUCIÓN ANÍMICA” POR GABRIEL DELANNE
por NICOLE LAVOINE
En este ensayo, Gabriel Delanne nos guía por la fascinante aventura de la elaboración de los cuerpos vivos y el estudio del espíritu durante su encarnación, teniendo en cuenta las enseñanzas de los espíritus y los últimos descubrimientos científicos de la época: - por el espiritismo, que nos da a conocer el alma, - por la ciencia, que nos enseña las leyes de la materia viva. Reúne los dos y demuestra así que se complementan. Página tras página, nos lleva a comprender toda una categoría de fenómenos fisiológicos y psíquicos y, mediante la puesta en evidencia del periespíritu, nos indica las relaciones existentes entre ellos, aún desconocidas hasta entonces. Para ello, retoma el trabajo de búsqueda y observación de su precursor Allan Kardec en cuanto a la existencia del alma. Parte del origen de la vida a la luz de las comunicaciones con los espíritus (El Libro de los Espíritus, El cielo y el infierno, El Libro de los Médiums, La Génesis según el espiritismo, etc.) y demuestra las analogías con los datos científicos (C. Bernard - Flourens - Pasteur - Richet - De Rochas - Darwin, etc.). Recuerda igualmente que el espiritismo está constituido por un conjunto de doctrinas filosóficas reveladas por los espíritus, inteligencias que han vivido en la Tierra. Su estudio se divide en dos partes: - el análisis de los hechos que establecen la comunicación entre los vivos y los muertos - el examen de las teorías elaboradas por esas inteligencias desencarnadas. Afirma que la supervivencia y la inmortalidad del alma son dos verdades demostradas con rigor. ¿Cómo? Por la puesta en evidencia del periespíritu, explica cómo pueden abarcarse todos los hechos de la vida física e intelectual. Y por la comprensión de los fenómenos físicos y psíquicos, establece la acción del periespíritu sobre estos mismos fenómenos. Nos recuerda en primer lugar las nociones básicas dadas por los espíritus: - El espíritu, creado simple e ignorante por una fuerza superior, amorosa a la que llamamos Dios, es una entidad individual. Encarnado en la materia, se da al espíritu la denominación de alma. - El periespíritu es una envoltura que rodea al espíritu. Semi-material, pues se compone de diferentes gases, permite al espíritu transportarse en el espacio, integrar la materia, memorizar cada instante vivido durante todas nuestras vidas y hacerse visible tal como en los casos de apariciones fantasmales. - La fuerza vital es una energía que tiene por función mantener la forma de todo organismo viviente. Es invisible, inmaterial. Es el elemento “Dios”. - El cuerpo es la envoltura material del espíritu encarnado que le permitirá cumplir su evolución. El alma tiene como objetivo desarrollar sus facultades morales, intelectuales y amorosas. Para lograrlo, debe encarnar un gran número de veces en la materia para poner en práctica las experiencias adquiridas a lo largo de todas sus vidas y hacer despertar poco a poco su espiritualidad, elevarse cada vez más alto. La reencarnación también es puesta en evidencia así: es una ley universal y divina para la evolución del espíritu. Este último debe comprender la justicia y la bondad del creador, de los seres y de las cosas. Para ello todos los espíritus, a lo largo de las diferentes encarnaciones, encontrarán las mismas dificultades, tendrán las mismas luchas que sostener y el mismo ideal que alcanzar. Poco importa el número de vidas para llegar, el objetivo es reunirse con esa fuerza creadora que denominamos “Dios” conservando su propia individualidad.
Para dar a la enseñanza de los espíritus la autoridad que manifiesta, es preciso mostrar y demostrar que los espíritus que la han dispensado no se han equivocado. ¿Cómo? Estudiando sus afirmaciones, analizándolas, pasándolas por la criba de la razón y cuando ello es posible verificando que están en concordancia con los datos científicos: - Por el estudio del papel del alma, mostrar y demostrar las funciones del periespíritu. ¿Qué dice la ciencia? ¿Por qué las mismas fuerzas que han llevado un cuerpo a su completo desarrollo son impotentes para mantenerlo en ese estado? ¿De dónde viene la persistencia individual y específica de los seres vivos a pesar de nuestra materia que se renueva sin cesar? - Por el estudio de la vida vegetativa y la vida orgánica, que también necesitan la presencia de una fuerza activa para coordinar las acciones reflejas del sistema nervioso a las cuales se deben. Poniendo en evidencia la característica psíquica de estos actos, mostrando que todos tienen una finalidad inteligente pues concurren a la conservación del individuo. El conocimiento del periespíritu explica la acción de lo físico sobre lo moral o del alma sobre el cuerpo, dificultades en las que se han debatido los filósofos desde hace siglos. La puesta en evidencia del periespíritu permite comprender la formación y conservación del inconsciente, fisiológico o psíquico. Muestra los matices progresivos que relacionan el instinto con la inteligencia. Explica igualmente el mecanismo de las acciones cerebrales y las conexiones que existen entre ellas. El periespíritu explica hasta por qué el alma conserva su unidad y su identidad a lo largo de las vidas sucesivas. Da las indicaciones más precisas sobre las condiciones en que se realizan las diferentes encarnaciones. Y finalmente, el periespíritu es el instrumento indispensable para comprender la acción de los espíritus en las manifestaciones espíritas. Esta obra tiene pues un doble objetivo: - Demostrar que el espiritismo concuerda con las teorías de la ciencia moderna. - Dar a conocer el papel físico de un órgano esencial para la vida del alma y del cuerpo y cuya existencia desconoce el público: el periespíritu. Mostrar la considerable importancia de este descubrimiento, pues él responde a muchas de las interrogantes aún no resueltas desde el punto de vista de la ciencia materialista.
En esta obra Gabriel Delanne ha querido establecer que no hay incompatibilidad entre los descubrimientos científicos y la existencia del espíritu. Ha querido mostrar que lo sobrenatural no existe y que la existencia del espíritu revestido de una envoltura material, puede concebirse naturalmente así como que la influencia que él ejerce sobre el cuerpo es resultado de su constitución. Pero dejémosle a él la última palabra: “El día en que la ciencia se persuada de la veracidad de nuestra doctrina, se operará una verdadera revolución en los métodos empleados hasta entonces. Las investigaciones, que tenían como único objetivo la materia, se elevarán hasta el alma. Entonces el mundo verá abrirse una era nueva y la humanidad, regenerada por una fe razonada, se aproximará a la conquista de todos los progresos que hoy sólo puede vislumbrar. Pasará todavía mucho tiempo antes de que esta esperanza se realice, pero tenemos el deber de preparar el camino a las futuras generaciones… Esperamos que de este trabajo resulte la convicción de que el espiritismo es una verdad, pues nos da la clave de lo que la ciencia humana es incapaz de descubrir”
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